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Nuevas especies amenazadas: las lombrices de tierra

Los suelos se están perdiendo a un orden de magnitud más rápido de lo que se están reponiendo. Esto pone en peligro nuestro futuro de la seguridad alimenticia. El 1 de noviembre de 1837 fue un día decepcionante en la Sociedad Geológica de Londres. Los hombres (y solo eran hombres) de la Sociedad esperaban grandes cosas del joven Charles Darwin, quien recientemente regresaba de su viaje de Beagle.

Sin embargo, en ese día, solo William Buckland pudo apreciar el valor en la obra de Darwin y recomendarlo para su publicación – pero Buckland en sí mismo era una rareza, dado su trabajo con heces fósiles y su propensión a comer del reino animal (animales muy pequeños y moscas, informó, son particularmente muy desagradables).

Aun así, Buckland era un muy destacado geólogo, un líder que no medía sus palabras, alabando el trabajo de Darwin como "una nueva e importante teoría para explicar los fenómenos de ocurrencia universal sobre la superficie de la Tierra", nada menos que "un nuevo Poder geológico".

¿Qué reconocieron Darwin y Buckland que otros no hicieron?

En una palabra, gusanos. Las lombrices de tierra en particular. En los años y décadas que siguieron, Darwin observó a los gusanos arrastrando hojas, arena y piedras en sus madrigueras. Él meticulosamente, y muy precisamente, calculó que hay 53.767 lombrices de tierra en cada hectárea de campo inglés.

Se dio cuenta de que a medida que los gusanos se vuelcan al suelo, los objetos en la superficie comienzan a hundirse en él.

Mediante este proceso, Darwin argumentó, que las lombrices de tierra han conservado para nosotros innumerables artefactos históricos, todo protegido de los caprichos del viento y el clima bajo una capa de tierra. Por otra parte, se dio cuenta de que la acción de miles de gusanos a través de miles de años mantiene un suelo sano y fértil.

Darwin, sin duda, se habría horrorizado por la forma en que hemos tratado a nuestros suelos en las últimas décadas. Durante los últimos 150 años, el uso excesivo y la erosión lavaron la mitad de la tierra vegetal de nuestro planeta y aguas abajo sofocando arrecifes costeros y la industria pesquera. Hemos despojado a los suelos de sus nutrientes, y los hemos contaminado con metales pesados y sales. Los pesticidas que aplicamos podrían aumentar temporalmente los rendimientos, pero también alteran la biodiversidad del suelo.

Las lombrices de tierra han disminuido. La fertilidad del suelo se ha perdido. Ah, y ¿mencioné que dependemos de suelos saludables para el 95% de los alimentos que comemos?

El 5 de diciembre de 2014, con motivo del primer Día Mundial de Suelos en Roma, El Director General de la FAO, José Graciano da Silva recordó que mientras que más de 805 millones de personas actualmente sufren hambre y desnutrición, y que se necesita un aumento del 60% en la producción de alimentos para satisfacer las demandas futuras, una tercera parte de nuestros recursos globales del suelo se degradaron. Al embarcarnos en el 2015, el Año Internacional de Suelos, tardíamente, nos estamos dando cuenta de la magnitud del problema y la tarea que tenemos ante nosotros. Los suelos se están perdiendo a un orden de magnitud más rápido de lo que se están reponiendo. Esto pone en peligro nuestro futuro de la seguridad alimenticia.

La comunidad biológica del suelo también cambió, pero en realidad tenemos muy poca idea acerca de la biodiversidad bajo nuestros pies. No sabemos cuál es la magnitud del cambio, ya que no tenemos buenos datos históricos con los que comparar. Incluso ahora todavía carecemos de una coordinación de los esfuerzos regionales e incluso nacionales de monitoreo de la biodiversidad del suelo.

El estado de las lombrices de tierra no sólo resulta crítico para la renovación del suelo, también son buenos indicadores de la biodiversidad del suelo, sin embargo, solo cinco de los 29 países europeos tienen programas de vigilancia de las lombrices de tierra – y aun así, de una manera muy irregular.

A pesar de nuestra ignorancia, hay fuertes indicios de que no todo está bien. En el Reino Unido, el gusano plano de Nueva Zelanda (Arthurdendyus triangulatus) causó disminuciones dramáticas de lombrices, e incluso posibles extinciones localizadas. En toda Europa, más de la mitad de todas las especies de lombrices de tierra son raras, a menudo se conocen a partir de solo uno o dos sitios de muestreo, por lo que las extinciones localizadas podrían significar una extinción global. Y no se trata sólo de lombrices que son vulnerables.

En el 2007 la Oficina Federal del Medio Ambiente de Suiza publicó por primera vez la ‘Lista Roja’ de setas, y enumeró 937 especies que enfrentan una posible extinción en Suiza.

Un mapa de las amenazas a la biodiversidad del suelo a partir de datos de la European Soil Data Centre la que implica altas amenazas para la biodiversidad del suelo en el noroeste de Europa, y particularmente en el Reino Unido y los Países Bajos. No tenemos la mínima idea de las consecuencias a largo plazo de lo que estos cambios en la biodiversidad del suelo podrían ocasionar a la futura producción de alimentos y, me parece, que es urgente descubrirlo. La silenciosa recepción de la Sociedad Geológica desalentó a Darwin de continuar con su trabajo en gusanos, sin embargo, nunca lo abandonó del todo. Hacia el final de su vida publicó su último libro, “La formación de moho vegetal”, A través de la acción de las lombrices, que modestamente describe cómo un "curioso librito de poca importancia".

Uno podría estar ligeramente de acuerdo con Darwin, pero esto no lo comparto. Sería decididamente trágico perder pandas, osos polares y pingüinos, pero si perdemos a los gusanos sería verdaderamente devastador. Jaboury Ghazoul es investigador en el Departamento de Sistemas de Ciencias Ambientales de la ETH Zurich. Referencias Gardi, C. Jeffery, S. y Saltelli, A. (2013) Una estimación de los niveles de amenazas potenciales a la biodiversidad del suelo en la UE. Global Change Biology (2013) 19, 1538-1548. S. Jeffery, C. Gardi, A. Jones, L. Montanarella, L. Marmo, L. Miko, K. Ritz, G. Peres, J. Römbke y WH van der Putten (eds.), 2010, Atlas Europeo de Biodiversidad del Suelo .

Comisión Europea, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, Luxemburgo. Jones HD, Santoro G, Boag B, Neilson R (2001) La diversidad de las lombrices de tierra en 200 campos de Escocia y el posible efecto de los gusanos planos de tierra de Nueva Zelanda (Arthurdendyus triangulatus) en las poblaciones de lombrices. Anales de Biología Aplicada, 139, 75-92. Swissinfo (2007). Cientos de especies de hongos en peligro de extinción. Swissinfo.

www.swissinfo.ch/eng/hundreds-of-mushroom-species-face-extinction/6087604. (Consultado el 12 2014). Watt A, R Fuller, Chamberlain D et al. (2004) Informe de Evaluación de la Biodiversidad-Final del Proyecto BIOASSESS, DI-2.Biodiversidad y Cambio Global. Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas, Luxemburgo.

Ecoportal.net

La Gran Epoca

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