Según un informe publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente sobre el estado del agua, pese a los avances experimentados en las últimas décadas en el ámbito de la mejora de la calidad medioambiental de los numerosos lagos, ríos, aguas costeras y fuentes de aguas subterráneas en Europa, la contaminación, estructuras como las presas y la extracción excesiva siguen siendo las principales amenazas para su salubridad a largo plazo. La gran mayoría de las masas de agua europeas siguen sin cumplir el objetivo mínimo de «buen estado» de la Unión Europea.
El informe de la AEMA ofrece un control de salubridad actualizado de más de 130 000 masas de agua superficial y subterránea vigiladas por los Estados miembros de la UE, sobre la base de los datos recogidos y notificados de más de 160 planes hidrológicos de cuenca que cubren el periodo 2010-2015.
«Gracias a la aplicación de la legislación europea en materia de agua en los Estados miembros, la calidad del agua dulce en Europa está mejorando gradualmente, pero es necesario redoblar esfuerzos para lograr que todos los lagos, ríos, aguas costeras y masas de agua subterránea estén en buen estado. Para abordar la lucha contra la contaminación procedente de la agricultura, la industria y los hogares se requieren los esfuerzos conjuntos de todos los usuarios de agua de toda Europa», afirma Karmenu Vella, Comisario de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca de la UE.
«Debemos incrementar los esfuerzos para garantizar que nuestras aguas estén tan limpias y tengan tanta capacidad de recuperación como sea posible: nuestro propio bienestar y la salud de nuestros ecosistemas vitales acuáticos y marinos dependen de ello. Esto es fundamental para la sostenibilidad a largo plazo de nuestras aguas y para cumplir nuestros objetivos a largo plazo de una vida digna dentro de los límites de nuestro planeta», declaró Hans Bruyninckx, Director Ejecutivo de la AEMA.
El informe de la AEMA complementa un próximo informe de la Comisión Europea, en el que se evaluará hasta qué punto los Estados Miembros cumplen la Directiva Marco del Agua. Esta Directiva establece un marco para evaluar, gestionar, proteger y mejorar la calidad del agua en toda la UE. Exige a los Estados miembros que elaboren planes hidrológicos de cuenca (PHC), así como un programa de medidas para mejorar la calidad del agua.
Los Estados miembros de la UE han realizado esfuerzos notables para mejorar la calidad del agua mediante la mejora del tratamiento de las aguas residuales y la reducción de la escorrentía de contaminantes de las tierras de cultivo, de acuerdo con el informe de la AEMA «European waters — assessment of status and pressures 2018» (Aguas europeas: evaluación del estado y las presiones 2018). También se han adoptado medidas para facilitar el paso de las migraciones de peces a través de las barreras existentes y restaurar los ecosistemas acuáticos degradados.
El infrome, que se basa en datos recopilados entre 2010 y 2015, indica que, aunque en la mayor parte de los casos los acuíferos subterráneos tienen “buena salud”, solo el 40 % de los lagos, ríos, estuarios y zonas costeras vigiladas alcanza los niveles de “bueno” o “muy bueno”, conforme a la Directiva Marco del Agua de la UE durante el periodo de seguimiento 2010-2015, según el informe. En la última evaluación de la AEMA, de 2012, un nivel similar de masas de agua alcanzó un estado ecológico «bueno» o «muy bueno». La evaluación de la AEMA también examinó el estado cuantitativo y la extracción excesiva de las aguas subterráneas de Europa y el estado químico general de las masas de agua.
Porcentaje de masas de agua superficial en un estado ecológico inferior al ‘buen estado’ o potencial de los PHC
NOTA: Porcentaje basado en el estado ecológico conocido. Se requiere precaución al comparar los resultados entre los Estados miembros, ya que estos pueden verse afectados significativamente por la metodología aplicada por cada Estado miembro.
Peligro: mercurio y de cadmio
En la mayoría de los Estados miembros el elemento químico que más influye en la baja calidad del agua es el mercurio (antes muy empleado en la fabricación de termómetros, baterías y pintura, principalmente), seguido del cadmio, presente sobre todo en fertilizantes hechos con fosfatos y en la metalurgia.
El seguimiento y la notificación son las principales herramientas utilizadas para clasificar la salubridad de las aguas de la UE y se emplea una escala que cataloga el estado de las aguas superficiales en “excelente”, “bueno”, “aceptable”, “deficiente” y “malo”.
En cuanto a la calificación de las aguas subterráneas, se usan como clasificación los valores de “bueno” o “malo”.
Los Estados miembros de la UE se encuentran actualmente en su segundo ciclo de seguimiento y notificación (2015-2021) con arreglo a la Directiva Marco del Agua de la UE.
En este ciclo se incluyen 89.000 ríos, 18.000 lagos, 13.000 zonas de muestreo de aguas subterráneas y 3.600 zonas de muestreo de aguas costeras y de estuarios, detalló la AEMA, que precisó que no se pudo incluir en el informe datos de Grecia, Irlanda, Lituania y de partes de España.
Ecoportal.net
Con información de:
https://www.efeverde.com
https://www.eea.europa.eu