En el marco del plan de eliminación de la mosca barrenadora del Nuevo Mundo (NWS), los gobiernos de México y EE. UU. inauguraron una planta de producción estéril, basada en biotecnología, para ampliar la estrategia internacional. Claudia Sheinbaum y Brooke Rollins participaron en la ceremonia de lanzamiento.
Chiapas, núcleo de la lucha contra la mosca barrenadora
Frente a la proliferación del insecto Cochliomyia hominivorax, la administración de Donald Trump encabeza un plan transnacional, dado el origen centroamericano del brote. En concreto, el gobierno teme por las consecuencias económicas que la NWS podría tener en el sector agrícola.
A nivel nacional, el foco de preocupación es Texas. El estado «de la estrella solitaria» no tardó en declarar la emergencia por desastre y desplegar protocolos que incluyeron la revisión de los vehículos procedentes de Centroamérica y la colocación de trampas en la frontera, para prevenir la expansión de la plaga.
El gobernador Greg Abbott también firmó una petición de recursos financieros para costear los gastos operativos de su plan integral. En respuesta, el Departamento de Agricultura (USDA) confirmó el giro de US$800 000 000 para la construcción de un centro de producción de moscas estériles.
Pero lejos de limitarse al territorio estadounidense, el organismo gestionó la adopción de medidas en el extranjero. Para ampliar la red de plantas de generación de moscas infértiles, Brooke Rollins estrechó lazos con la presidenta Sheinbaum y concretó la apertura de instalaciones en el estado mexicano de Chiapas.
Las funcionarias participaron de la inauguración este sábado en Metapa de Domínguez. Al respecto, la secretaria del USDA confirmó que las operaciones estarán guiadas por expertos del departamento, que trabajarán en coordinación con especialistas locales.
La sede, de 22 000 pies cuadrados y construida en apenas un año, está equipada con tecnología de última generación para aplicar el conocido método TIE (técnica del insecto estéril), con miras a lograr la liberación de 100 000 000 de moscas neutralizadas este otoño.
¿En qué consiste el método TIE?
Aplicada previamente en la lucha contra el brote que se extendió entre fines del siglo XX y comienzos del siglo XXI, la técnica del insecto estéril logró erradicar el mal «desde Estados Unidos hasta Panamá» entre 1982 y 2006, ahorrando pérdidas millonarias a las gestiones, según datos recogidos por el OIEA.
El método, definido como una estrategia para el control de plagas amigable con el medio ambiente, consiste en la cría masiva de ejemplares de la NWS que, posteriormente, son esterilizados con la aplicación de radiación. En consecuencia, la capacidad de reproducción de los insectos es inhibida.
A continuación, las moscas son liberadas, y su disfuncionalidad para aparearse interrumpe la proliferación de la especie. De esta manera, la progresiva erradicación se lleva a cabo sin el uso de pesticidas que puedan afectar al resto del ecosistema. Recientemente, OIEA anunció que trabaja en el perfeccionamiento de la técnica nuclear.
Gran inversión del USDA
La construcción, que conllevó la inversión binacional de US$61 000 000, comenzará a operar de forma inmediata gracias al desembolso adicional de US$83 800 000 anunciado ayer por Rollins, «para la operación de la instalación y para reforzar los mecanismos de prevención, control y erradicación de la mosca barrenadora del Nuevo Mundo en ambos países».
Asimismo, el USDA reveló que beneficiaría a instituciones educativas texanas como parte del concurso «Grand Challenge». La iniciativa, pensada para que estudiantes y científicos propusieran novedosas estrategias para la eliminación de la NWS, recibió alrededor de 200 propuestas.
Del total de ganadores, 40 proyectos de Texas destacaron por integrar tecnología e inteligencia artificial. Y, como resultado, recibirán un porcentaje de los US$105 000 000 destinados a repartirse como premio. El logro fue destacado por Abbott, quien también agradeció al gobierno federal su compromiso en la campaña sanitaria.
