El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que trabaja en coordinación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para diseñar una técnica nuclear efectiva para la erradicación del gusano barrenador.
La técnica del insecto estéril
En un informe dado a conocer en las primeras horas de este viernes, la entidad más importante en materia de energía nuclear adelantó que está involucrada en la estrategia de combate contra la principal plaga que azota al sector agrícola en EE. UU., México y Centroamérica.
Hace meses, trabajadores campesinos y autoridades estadounidenses dieron la voz de alarma y advirtieron sobre la rápida expansión de un nuevo brote del gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS), que ataca al ganado de forma directa.
De inmediato, en estados clave del sistema agrícola como Texas, se decretó la alerta y se desplegaron protocolos de prevención que incluyeron la hipervigilancia de los transportes provenientes de regiones centroamericanas, dado el riesgo de migración de nuevos ejemplares y de empeorar las circunstancias actuales.
Asimismo, el Departamento de Agricultura, a cargo de Brooke Rollins, abrió una masiva convocatoria para recibir proyectos orientados a detener la expansión del NWS con la incorporación de recursos tecnológicos que agilicen la labor.
En esta línea, OIEA y FAO revelaron que se encuentran trabajando, a través del Centro Conjunto FAO/OIEA, en el perfeccionamiento de la técnica del insecto estéril (TIE), basada en el empleo de material radiactivo para garantizar la esterilización de los insectos y poner fin definitivo a su proliferación.
Según explicaron, basta con retener e inocular a un conjunto de ejemplares para asegurar que, al ser liberados nuevamente, no lograrán reproducirse para depositar sus huevos en el tejido animal y causar, en consecuencia, heridas que podrían ser irreversibles.
Además, se trata de un recurso que cuenta con antecedentes que respaldan su efectividad y eficiencia, ya que la TIE fue utilizada durante la plaga de fines del siglo XX. Tras aplicarse por un período de 45 años, «erradicó la plaga desde Estados Unidos en 1982 hasta Panamá en 2006». La exitosa maniobra generó beneficios económicos de alrededor de US$1 300 000 000 a los productores de las zonas afectadas.
En esta ocasión, detallaron que «expertos líderes», oriundos de los países en donde la crisis está más acentuada, cooperarán en el fortalecimiento de la vigilancia y el control, la esterilización, el estudio de la compatibilidad y competitividad reproductiva y la liberación de moscas estériles.
Un plan a gran escala
Los profesionales estimaron que, dada la magnitud del rebrote, podría ser necesaria la circulación de 600 000 000 moscas esterilizadas, objetivo para el cual se otorgarían liberaciones masivas desde la Comisión de Cooperación Policial entre Estados Unidos y Panamá, y puntos clave en México y Texas.
En términos financieros, el proyecto, de cinco años de extensión, cuenta con un presupuesto de US$1 000 000 para costear las operaciones y la instalación de nuevos centros de esterilización y liberación, además de la incorporación de nuevas herramientas y tecnología.
Sin embargo, los responsables también reconocieron que la puesta en marcha de la TIE no garantiza por sí sola el fin de la problemática, por lo que los investigadores también realizarán una labor de promoción de la información con las autoridades, facilitando la confección de medidas para controlar la enfermedad.
Gran inversión en Texas
Ayer, el USDA confirmó la nómina de las propuestas ganadoras del Grand Challenge. El concurso fue abierto para recibir las mejores iniciativas científicas para contrarrestar el avance del NWS, y fueron seleccionados 40 proyectos de un total de 200. En Texas, el gobernador Greg Abbott celebró el potencial de los expertos de la Universidad Pública, cuyas ideas recibirán parte del fondo original de US$105 000 000 para su concreción.
