Muchos piensan que los problemas de sobrepeso abordan solo a los pacientes que comen mucho. Sin embargo, además de los niveles de ingesta, existen otros factores que pueden disparar al alza el peso corporal de una persona. El sobrepeso se trata de una afección caracterizada por una acumulación excesiva de grasa. No es lo mismo que obesidad.
Diferencia entre sobrepeso y obesidad
La revelación sobre los alimentos que combaten el sobrepeso significó mucho para los pacientes con este cuadro de salud. Adicionalmente, conviene aclarar la diferencia entre obesidad y sobrepeso. Dos conceptos relacionados que suelen presentarse como el mismo, pero que no lo son. Comprender las diferencias entre estos dos términos es clave para proteger nuestra salud y seguir los tratamientos correctos.
Cabe destacar la importancia de la supervisión de profesionales certificados cuando alguno de estos cuadros sanitarios aparece. La palabra sobrepeso hace referencia a un exceso moderado de grasa corporal, mientras que la obesidad supone un nivel más alto que puede derivar en problemas de salud mucho más graves. No solo tienen que ver con el peso.
Su presencia también tiene consecuencias directas sobre la salud general del paciente y su calidad de vida. Cuando hablamos de sobrepeso, el Índice de Masa Corporal (IMC) del paciente se ubica entre 25 y 29.9. En los casos de obesidad, el IMC sobrepasa el 30.
El sobrepeso tiene mucho que ver con el sistema inmunológico
Un grupo de investigadores de la Universidad de California ha descubierto cómo el sistema inmunológico puede frenar la pérdida de grasa del cuerpo. Se ha evidenciado que los neutrófilos regulan el uso de reservas energéticas durante el estrés metabólico. El equipo ha detectado un sistema inesperado que permite que el sistema inmunológico regule la pérdida de grasa cuando el paciente se encuentra bajo condiciones de estrés metabólico.
Por ejemplo, ante un ayuno o espacios con frío. El hallazgo fue publicado en Nature y su irrupción podría abrir nuevas terapias para cuadros de sobrepeso y obesidad. La investigación realizada tuvo su foco en el tejido adiposo blando. Este tejido corresponde a la grasa corporal que almacena el excedente energético para momentos en los que el cuerpo lo necesita, como ayuno, frío o estrés metabólico.
El tejido tiene un papel fundamental en el equilibrio energético, puesto que libera energía en instancias de demanda elevada. No obstante, los mecanismos que impedían que el cuerpo pierda mucha grasa hasta ahora no quedaban del todo claros.
Cómo puede el sistema inmunológico frenar la pérdida de grasa
En términos tradicionales, el sistema inmunológico se vincula solo con la defensa ante infecciones. No obstante, la investigación muestra que sus funciones traspasan lo que creíamos. Los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco, toman acción sobre la grasa corporal con el fin de proteger las reservas energéticas del organismo. Frente a estímulos como la activación del sistema nervioso simpático (algo que sucede cuando alguien tiene frío), se da una rápida infiltración de neutrófilos en el tejido adiposo visceral, capaz de rodear los órganos vitales.
Para que esta respuesta tenga lugar, se requiere de un doble disparador dentro del tejido graso. Es decir, la activación simultánea de la lipólisis (descomposición activa de la grasa) y de la vía p38 MAPK en los adipocitos, que toma su estímulo de la secreción de leucotrieno B4. En el interior del tejido adiposo, los neutrófilos liberan IL-1β, una molécula que emite la orden de suprimir la lipólisis.
Procedimiento con el que el cuerpo ralentiza la quema de grasa en momentos de estrés metabólico. Los científicos descartaron los neutrófilos y bloquearon la producción de IL-1β en ratones para probar el alcance del sistema. ¿Resultado? La masa se reduce de manera considerable y la lipólisis se intensifica. También estudiaron datos genéticos y verificaron que, en humanos obesos, los genes implicados en este camino inmunometabólico presentan una actividad más alta.
Por lo tanto, se llegó a la conclusión de que la interacción entre el sistema inmunológico y el tejido adiposo está relacionada con la fisiología de la obesidad y otros trastornos de índole relacionada, como el sobrepeso. Esta investigación constata la relación del sobrepeso y la obesidad con el funcionamiento del sistema inmunológico. A su vez, han salido a la luz cuáles son los superalimentos utilizados para la pérdida de peso.
