En el condado de Caldwell, a pocos kilómetros de Austin, la localidad conocida como Proto-Town sigue atrayendo a diversas empresas tecnológicas e innovadores y consolidándose como uno de los principales centros de estudios de mayor crecimiento en los últimos años.
Emprendimiento e innovación en Texas
El estado de Texas se encuentra a la vanguardia en la investigación y desarrollo de avances de tecnología de última generación, generalmente vinculados a mejorar las herramientas de inteligencia artificial, pero sin limitarse estrictamente a eso.
En este sentido, una iniciativa instalada en un suburbio de Austin está consolidando la creación de una comunidad algo inusual, cuyas estructuras se limitan a una casa estilo rancho rodeada de parques de casas rodantes, una instalación de estudios de robótica y una fábrica para la construcción de drones.
Se trata del complejo conocido como Proto-Town, un campus de 485 hectáreas dispuesto en la localidad de Lockhart, estado de Texas, en las cercanías de la sede de Tesla, empresa propiedad de Elon Musk. El lugar funciona prácticamente como una miniciudad que apunta a albergar una comunidad empresarial formada por jóvenes emprendedores y fundadores de empresas tecnológicas que convivan y trabajen allí.
Tanto los fundadores como los empleados viven juntos, ya sea en la casa de estilo rancho como en los parques de caravanas cercanos, conocidos en la localidad como campamentos de trabajadores, y alberga a más de una docena de empresas que operan desde Proto-Town.
El origen de la iniciativa
Los impulsores del proyecto y cofundadores de Proto-Town, Josh Farahzad y Merle Nye, de 26 y 28 años respectivamente, se conocen desde su período como estudiantes en la Universidad de Duke; trabajaron en varias start-ups durante algunos años, hasta que conocieron a John Cyrier, un político oriundo de Texas, quien los ayudó a obtener la financiación inicial para Proto-Town.
La iniciativa fue lanzada en 2024, aunque sus orígenes se remontan al 2022, cuando Lockheart era candidata a albergar una planta de semiconductores de 100 mil millones de dólares, propiedad del fabricante de chips Micron. El mes pasado, fue valorada en alrededor de 100 millones de dólares tras su primera ronda de financiación. Los fundadores aseguraron que cuentan con el apoyo capital de reconocidos inversores, como Josh Kushner y el cofundador de Coinbase, Fred Ehrsam.
Cabe señalar que la inmensa mayoría de las empresas de software y de inteligencia artificial siguen eligiendo la ciudad de San Francisco y sus alrededores para instalarse de manera masiva. No obstante, son cada vez más los empresarios de los rubros de robótica, energía y defensa, entre otros, que eligen realizar sus operaciones bajo el cálido sol texano, y lugares como Proto-Town son la evidencia física de que tanto la capital, Austin, como el resto del estado se están transformando poco a poco en una base para las empresas de tecnología de avanzada.
Desregulación y fraternalismo
Los principales atractivos de la iniciativa Proto-Town están relacionados con las condiciones climáticas de la región y la escasa regulación estatal en el condado circundante de Caldwell, donde prácticamente se puede construir y desarrollar cualquier cosa.
Sin embargo, la intención y el deseo de pertenecer no son suficientes. Para unirse a Proto-Town, los fundadores envían una invitación a las empresas que estén interesadas para que se instalen, vivan y trabajen durante un período de no más de unas semanas, un sistema similar a los ingresos a una fraternidad, para que luego decidan si quedarse definitivamente o no.
Por otra parte, los habitantes de Proto-Town impulsan el pensamiento de una nueva generación de emprendedores y fundadores que apuestan por la construcción y el desarrollo a cualquier precio. Inspirados por la fortaleza manufacturera de China, su objetivo a gran escala es consolidar la reactivación de la industria local y aspiran a construir una especie de «Shenzhen estadounidense».
