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Tecnología

Reino Unido quiere aumentar la protección de la Tierra y la próxima gran misión contra asteroides podría no ser una nave enorme, sino una flota espacial autónoma

Por Skarlett Soto · 21 junio, 2026 · 11:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Reino Unido quiere aumentar la protección de la Tierra y la próxima gran misión contra asteroides podría no ser una nave enorme, sino una flota espacial autónoma
Fuente: Créditos Ecoportal, imagen editada por IA
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Los asteroides llevan décadas despertando dos sentimientos opuestos.

Por un lado, representan una amenaza que las agencias espaciales no dejan de vigilar. Por otro, son una especie de archivo natural que conserva materiales formados cuando el sistema solar apenas comenzaba a existir.

Por eso siguen atrayendo tanta atención.

Los científicos quieren saber de qué están hechos, cómo evolucionaron y qué pistas pueden ofrecer sobre los primeros tiempos de nuestro vecindario cósmico.

Y también existe otra posibilidad que cada vez se menciona más: que algún día algunos de esos objetos sirvan como fuente de materias primas para futuras misiones espaciales.

Con tantos intereses en juego, varios grupos de investigación buscan nuevas formas de acercarse a ellos.

Uno de esos proyectos ha surgido en Reino Unido y propone algo que se aleja bastante de las grandes misiones tradicionales.

La idea no consiste en enviar una enorme nave.

La propuesta es mucho más pequeña.

Y, curiosamente, toma prestada una idea de un pez.

Los asteroides son una oportunidad para la ciencia, pero también forman parte de la defensa planetaria

La mayoría de los objetos cercanos a la Tierra no representan ningún peligro.

Aun así, los observatorios de distintos países siguen sus trayectorias de forma constante.

El episodio de Cheliábinsk, en Rusia, en 2013, sigue siendo uno de los ejemplos más conocidos. Aquel meteorito explotó en la atmósfera y dejó cientos de personas heridas por la onda expansiva y los cristales rotos.

Fue un recordatorio de que incluso cuerpos relativamente pequeños pueden causar daños importantes.

Pero esa es solo una parte de la historia.

Los asteroides también interesan porque apenas han cambiado desde hace miles de millones de años.

De alguna manera, son restos de la época en que nacieron los planetas.

Eso los convierte en objetos especialmente valiosos para los investigadores.

El problema es que estudiarlos de cerca suele ser complicado y, sobre todo, caro.

La misión REMORA quiere hacer las cosas de otra manera

El proyecto ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad de Liverpool y ArXiv.

Su nombre es REMORA y está inspirado en los peces rémora, esos animales que suelen desplazarse adheridos a especies mucho más grandes.

La comparación puede parecer extraña, pero la idea es sencilla.

En lugar de construir una gran nave, los científicos proponen utilizar seis pequeños CubeSats.

Viajarían juntos y, una vez cerca de sus objetivos, podrían separarse para acercarse a distintos asteroides.

Cada uno sería capaz de operar de forma autónoma gracias a un sistema de navegación llamado NEAR.

Los investigadores creen que eso permitiría reducir considerablemente los costes.

De hecho, calculan que una misión de este tipo podría costar alrededor de 50 millones de euros, una cifra muy inferior a la de muchas operaciones espaciales tradicionales.

Los primeros ensayos ya se están realizando en laboratorio.

Ahora queda una pregunta evidente.

¿Cuándo podría existir una oportunidad real para probar una tecnología así?

El acercamiento de Apophis en 2029 aparece en el horizonte

Dentro de unos años habrá una ocasión poco habitual.

En abril de 2029, el asteroide Apophis pasará relativamente cerca de la Tierra.

Su aproximación será tan notable que podrá observarse sin telescopios desde algunas regiones del planeta.

Muchos especialistas consideran que será una oportunidad excepcional para estudiar uno de estos objetos con mucho más detalle.

Una misión como REMORA permitiría obtener información sobre su composición y sobre la estructura interna del asteroide.

Y esos datos podrían resultar útiles en el futuro.

No solo para mejorar las estrategias de defensa planetaria.

También para comprender mejor cómo eran los materiales que dieron origen al sistema solar.

Por ahora, REMORA sigue siendo una propuesta sobre el papel.

Pero la idea de sustituir una gran nave por varios pequeños satélites autónomos deja entrever que las misiones espaciales de las próximas décadas quizá sean muy distintas de las que imaginábamos hace unos años.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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