El Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, mejor conocido como ERS, publicó el informe de precios de los alimentos proyectado para 2026 y se estima que la inflación alimentaria general será de 2,9%. En el reporte oficial, se incorporó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el Índice de Precios al Productor (IPP) del mes de marzo.
Rubros específicos: caídas y subidas estimadas
Según el USDA, el rubro de huevos es el que más bajó después de subir un 21,9% en 2025 debido al brote de gripe aviar, y ahora muestra recuperación en la producción. Esto hizo que los precios cayeran un 44,7% interanual por el dato arrojado en marzo del 2026. La proyección para 2026 indica que se espera una baja de 29,4% en su valor, siendo la más pronunciada en el estudio.
El contraste se da con la subida de la carne vacuna y ternera de un 6,3% que se espera para 2026. La estadística muestra que está un 12,1% más cara que hace un año por la reducción del sector ganadero desde 2019, impactando la inflación alimentaria por la oferta ajustada y la demanda que no cede. A la par, el precio del chocolate encarece el rubro de azúcar y golosinas, siendo estas golosinas y las gomas de mascar las que mayor aumento verían. Según el dato, el rubro subirá para finales de 2026 en un 8,1%.
Panorama inflacionario para 2026
El precio de los alimentos en Estados Unidos subirá casi un 3% en 2026, confirma el informe reciente del USDA. A partir del dato de la Oficina de Estadísticas Laborales, todos los alimentos subieron en marzo de 2026 un 0,1% y, respecto a marzo de 2025 (inflación interanual), un 2,7%. El IPC marca que comer afuera es un 3,8% más caro respecto al año anterior y que los supermercados subieron, en el mismo curso, 1,9%.
Respecto a la proyección anual, estiman que la canasta alimentaria total suba un 2,9%, en un rango de +1,3% a +4,6%. Junto a esto, los supermercados subirían un 2,4% y los restaurantes un 3,6%, datos superiores a lo que esperaba el USDA. Dicho estudio tiene un intervalo de confianza del 95%. En comparación con datos previos de inflación alimentaria anual, igualaría a la vista en 2025 y sería 0,6% mayor a la vista en 2024. Sin embargo, 2023 y 2022 mostraron récords que no se veían desde 1979: 5% en 2023 y 9,9% en 2022.
Según los estudios del USDA, el pico inflacionario de 2022 se debió a factores como la situación sanitaria a nivel mundial y la guerra en Ucrania, que impulsaron al alza los costos energéticos. Más adelante, en 2023, la situación se normalizó. Otro dato que resulta llamativo es el precio del café, el cual se vio disparado, no solo afectando a este producto en sí, sino implicando una suba en las bebidas sin alcohol dentro del Índice de Precios al Consumidor en Estados Unidos.
Más detalles de proyección de precios
En el informe oficial, elaborado por Diansheng Dong y Hayden Stewart, el USDA estima que, junto a los huevos, para los productores bajará un 17,9% el precio de la leche y un 6% el precio de producción de frutas. Al contrario, junto a las subidas en restaurantes, supermercados, azúcares, golosinas y carne vacuna, para el consumidor los vegetales frescos subirán un 4,8%, mientras que las bebidas sin alcohol incrementarán su precio un 5,2%.
De esta forma, los alimentos con mayor incertidumbre son los del productor agropecuario, relacionados con los vegetales, el trigo, la carne vacuna, por los precios volátiles que dependen del clima, la estacionalidad y otros factores externos. De allí que la predicción de inflación sea tan amplia y vaya desde una baja de 2% a una subida de 40,3%.
