La senadora republicana Deb Fischer reveló detalles de la reconstrucción de la pista 18/36 del Aeropuerto de Lincoln en Nebraska, que llevaba décadas abandonada y que puede ser una de las vías estratégicas para la política militar estadounidense. Con una longitud de 3932 metros, se considera una de las más largas del país y fue construida para alojar a los bombarderos B-47 del siglo XX durante la Guerra Fría. Ahora, una inversión de US$100 millones podría cambiar su destino para revitalizar el aeropuerto.
Detalles de la pista
Si bien su objetivo fue recibir a los aviones de mayor tamaño en Estados Unidos en épocas de tensión militar, el último trabajo de obra llegó en 1991, hace más de 30 años. En ese entonces, su uso era mixto, ya que podía servir tanto para vuelos comerciales como para las operaciones militares críticas. La pista era diferente al resto porque podía recibir al C-5 Galaxy, uno de los aviones de carga más grandes del planeta, y al E-4B Nightwatch, uno de los más polémicos de Estados Unidos por su rol en un posible conflicto nuclear.
La base, revalorizada por decisión federal y por el impulso del comandante de la Guardia Nacional de Nebraska, Craig Strong, podrá ahora tener una nueva etapa gracias al impulso en el Senado y del Comité de Fuerzas Armadas del mismo.
Nueva pista en Nebraska
La pista más estratégica de Nebraska en el Aeropuerto de Lincoln será construida desde cero y su coste total será de US$100 millones. Lo confirmaron desde el Comité de Fuerzas Armadas y la senadora Deb Fischer mostró detalles de lo que viene.
Según la funcionaria, la obra en el aeropuerto contará con el aporte de la Oficina Nacional de la Guardia Nacional, fondos estatales del Departamento de Transporte de Nebraska, recursos de la Autoridad del Aeropuerto de Lincoln y US$41 millones como parte del subsidio federal de la FAA para la fase final. El tiempo de obra será de aproximadamente un año, ya que estiman que todo esté listo para su operación a fines de 2027.
En el boletín informativo semanal que publica la senadora, se atribuyó ser la impulsora de la política de financiamiento de la pista 18/36 en Nebraska, ya que se reunió con Bryan Bedford, administrador de la FAA, para argumentar por qué era necesario invertir en el proyecto.
Respecto a la construcción, se aplicarán 43 centímetros de espesor de hormigón armado, más de 51 acres de superficie de hormigón colocado y se reemplazará por completo a la pista original que data de la era de la Guerra Fría, cuyo último trabajo de repavimentación fue en 1991. La obra contará con tres fases: las dos primeras serán hasta la intersección con la otra pista del Aeropuerto de Lincoln y la tercera se tratará del cierre para completar el tramo restante.
Según la senadora, la obra no servirá solo para operaciones militares y se darán más vuelos comerciales regulares desde Lincoln, como también respuestas a emergencias, y se potenciará Nebraska como un activo de defensa. «Esta inversión preserva un activo de importancia nacional que apoya el desarrollo económico, la preparación militar, la aviación comercial y las capacidades de respuesta», añadió Rachel Barth, directora de marketing de la Autoridad del Aeropuerto de Lincoln.
Además, Fischer aseguró que US$3,15 millones irán destinados para el Aeropuerto Regional Central de Nebraska para crear un edificio de equipos de remoción de nieve que servirá para colaborar con la tarea del Ejército Nacional del estado.
Más importancia de Nebraska en clave defensa
La presencia del Comando Estratégico de Estados Unidos (STRATCOM) en Offutt es uno de los factores que podrían ser determinantes para mejorar la situación de la pista 18/36 como parte de soporte para las instalaciones en un punto estratégico del arsenal nuclear del país.
