El Pentágono de los Estados Unidos oficializó el préstamo de US$500 millones a Phoenix Tailings, una empresa especializada en separación y metalización de tierras raras con sede en Massachusetts, con el objetivo de escalar la producción doméstica de estos minerales críticos en la industria de defensa y manufactura del país. A la par del capital privado, el Departamento de Guerra de los Estados Unidos espera acompañamiento en esta operación que sumaría un total de US$1000 millones para intentar dominar la cadena de suministro.
La política estadounidense sobre las tierras raras
Con el objetivo de profundizar el dominio sobre las tierras raras y no permitir que China se adueñe de la cadena de suministro de materiales críticos, el gobierno de Donald Trump continúa con sus tareas de inversión para la materia prima preciada de los sistemas de guía y propulsión militar, pantallas, fibra óptica, electrónica de consumo, vehículos eléctricos, radares, turbinas eólicas y otras tantas equipaciones de defensa.
Las autoridades del departamento señalaron que el futuro armamentístico de Estados Unidos depende de controlar la tecnología militar y energética en el siglo XXI, por lo que esta operación de financiación busca revertir una carrera en la que China sigue siendo el gran dominador.
Apuesta de Estados Unidos sobre las tierras raras
Estados Unidos apuesta US$1000 millones a romper su dependencia en uno de los materiales más estratégicos del planeta, con US$500 millones provenientes del Pentágono, según el último anuncio realizado este martes 16 de junio. El destino de la inversión es Phoenix Tailings, una empresa de Massachusetts que se especializa en la separación de tierras raras y que se encargará de la etapa en la que los concentrados minerales mixtos se transformarán químicamente en elementos purificados e individuales.
Intentando quitarle la exclusividad de la capacidad de separación a China, Estados Unidos podrá competir con el país que posee las mayores minas del mundo y cortar con la dependencia de la que actualmente se realiza en Beijing. Ahora, con el dinero puesto en la empresa de Burlington, buscarán ampliar el personal y perfeccionar las tareas.
Hasta el momento, las plantas operativas en Burlington y Exeter tienen a 100 empleados trabajando, pero proyectan que otros 200 se sumen a la plantilla con la posición que ha adquirido en el mercado por ser una de las pocas refinadoras de tierras raras en el hemisferio occidental y sin depender de tecnología extranjera. La apuesta del Pentágono está clara y quieren potenciar a la empresa para que sea la más competitiva.
En detalle, el Departamento de Guerra anunció a través de la Oficina de Capital Estratégico un préstamo condicional de US$500 millones que se sumará al resto del capital privado para expandir las instalaciones de procesamiento ya existentes y construir una nueva planta de separación y metalización en Estados Unidos. La misma se llamará Freedom Facility. Entre las condiciones adicionales del Pentágono está que los requisitos financieros, legales y técnicos deben ser cumplidos por Phoenix Tailings.
Más inversión en tierras raras
Anteriormente, el Departamento de Guerra ya respaldó otras tecnologías en el mismo sentido, como sucedió con los programas SBIR y ARPA-E, donde destinó US$1,1 millones para la separación de óxidos de tierras raras y metalización a pequeña escala. A la vez, creó el Programa de Instalaciones de Demostración de Tierras Raras con la inversión de US$66 millones con un valor total de US$147,8 millones por la suma del capital privado. Ahora, en la escala industrial, los US$500 millones de préstamo condicional suman más fuerza.
Los expertos indican que Phoenix Tailings utiliza la química avanzada, un hardware industrial único para la separación de la materia prima y una infraestructura digital particular para la extracción de los solventes. Así, necesita menos etapas por química selectiva y aprovecha la diversidad mineralógica de Estados Unidos.
