Las pérdidas fiscales y riesgos financieros por contratación de inmigrantes ilegales se están tomando en consideración con controles estrictos. Según informó el Departamento del Tesoro de EE. UU. bajo el FinCEN, las instituciones financieras deben fortalecer sus sistemas de detección y denuncias sobre actividades sospechosas relacionadas con el empleo de los inmigrantes indocumentados.
Se refuerza el control en bancos ante riesgos financieros por empleo de inmigrantes
Las políticas de Trump han sido muy claras desde sus inicios; con un enfoque en Estados Unidos primero, busca eliminar el impacto de inmigrantes indocumentados en el país. Con la migración masiva que se generó en los últimos años, se han presentado diversos riesgos financieros como evasión de impuestos, lavado de dinero y desequilibrio salarial.
Ante esta situación, están obligando a los bancos a identificar cualquier actividad sospechosa que pueda impactar en la economía del país. La política de Trump se basa en el cuidado y control estricto de las fronteras, pero al mismo tiempo en asegurar el sistema financiero.
Prácticas que aumentan el riesgo por la contratación de ilegales
Según informó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, muchos inmigrantes sin documentos se aprovechan de las instituciones financieras para obtener el dinero que los estadounidenses trabajan día a día. De hecho, ya se habían establecido medidas estrictas para excluir a los ilegales del sistema económico.
No obstante, en esta oportunidad los controles van para quienes ya cuentan con cuentas bancarias estadounidenses y son empleados bajo contrataciones no autorizadas. Los empleadores que usan estas prácticas se benefician con costos laborales menores al ser trabajadores indocumentados y ayudan a que los salarios en la industria sean más bajos.
Baja la modalidad de abrir cuentas bancarias con pasaportes extranjeros; redistribuyen los fondos a trabajadores por medio del efectivo, sin generar retenciones fiscales. Por tanto, el impacto fiscal genera pérdidas millonarias en el sistema financiero.
El dilema transcurre en que los indocumentados facilitan prácticas como robo de identidad, evasiones de impuestos en nóminas y desviaciones de fondos fiscales de programas públicos. A su vez, declaran que los ingresos en estos modelos económicos muchas veces se usan para financiar grupos criminales y actividades ilícitas.
Por lo tanto, las instituciones financieras funcionarán como vigilantes en actividades sospechosas que podrían incluir la contratación de trabajadores ilegales a fin de evadir las obligaciones fiscales. Los inmigrantes indocumentados no aportan a la economía; al ser como fantasmas en el sistema, perjudican y aumentan los riesgos para los estadounidenses.
Las instituciones financieras deben detectar actividad sospechosa
A nivel regulatorio, FinCEN busca que las instituciones financieras cumplan un rol particular en la detección sospechosa de patrones de riesgo. Si se descubren indicadores de alerta sobre fraudes, empleo ilegal o lavado de dinero, deben reportar para realizar las averiguaciones correspondientes.
El sistema financiero requiere de un estricto control en donde los que buscan cometer fraudes no tienen espacio bajo esta nueva administración. Incluso, los salarios han mejorado con las políticas migratorias, por lo que el enfoque es erradicar prácticas de contratación ilegal que buscan beneficios propios y generan riesgos en el sistema.
Según el informe reflejado por FinCEN, en 2025 las instituciones financieras reportaron pérdidas por más de US$2500 millones debido a actividades sospechosas relacionadas con fraudes en nóminas. Es decir, es un problema que representa serios riesgos económicos y financieros que pueden perjudicar a quienes sí cumplen sus deberes.
Por tanto, ante el riesgo financiero que implica el empleo de inmigrantes ilegales, Estados Unidos quiere reafirmar su poder de control y evitar que prácticas irregulares afecten la integridad económica y los flujos financieros del sistema. La vigilancia constante es clave para la detección de actividades ilícitas que ponen en riesgo el modelo económico.
