El gobernador de Wisconsin, Tony Evers, criticó de manera tajante la agenda de desregulaciones ambientales de la administración de Donald Trump, a las que califica de imprudentes y cortoplacistas. A través de sus redes, el mandatario local advirtió que derogar la Norma Nacional de Conservación de Áreas sin Carreteras puede ser peligroso para la vida silvestre y los ecosistemas locales, por lo que exige un cambio de postura por parte del Gobierno federal.
La intención del USDA
El martes de esta semana, Brooke Rollins, directora del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), presentó una propuesta para derogar de manera íntegra la normativa que protege las áreas sin carreteras de todo el país, que protege más del 30 % de las tierras administradas por el Servicio Forestal de EE. UU. Se trata de un marco regulatorio que impide la construcción de carreteras, la tala y la minería en estas áreas silvestres, protegiendo la fauna local y sus ecosistemas.
En su anuncio, la funcionaria de la administración trumpista declaró que la primera etapa de estos cambios normativos revocaría la protección de un total de 35 millones de acres de tierras federales, bajo el pretexto de que esta medida fue contraproducente para los mismos espacios. Según explicó, esto habría dado lugar a bosques descontrolados, enfermedades y brotes de insectos, convirtiendo paisajes saludables en polvorines.
«Durante demasiado tiempo, las restricciones obsoletas han mantenido decenas de millones de hectáreas de bosque fuera del alcance de los tratamientos que mejoran su salud y reducen el riesgo de incendios forestales para nuestras comunidades», aseveró Rollins en sus declaraciones. De esta forma, intenta explicar este nuevo movimiento del Gobierno federal, el cual responde a la agenda de desregulación ambiental que llevan adelante desde el inicio de la segunda administración de Trump.
Tajante crítica de Tony Evers
Mediante su cuenta oficial de X, el gobernador de Wisconsin, Tony Evers, manifestó su postura en contra de los planes de desregulación ambiental de la administración republicana. Es por eso que, como respuesta al anuncio de Brooke Rollins, el mandatario hizo una publicación en la que pidió acciones para frenar los avances del Gobierno federal en estas áreas tan importantes para la región. «No podemos permitir que esto suceda», escribió el mandatario respecto a la derogación de la normativa que protege las áreas silvestres sin carreteras.
«Los planes de la administración Trump para revertir las protecciones de millones de acres de tierras federales son increíblemente imprudentes y cortoplacistas», aseveró el gobernador de Wisconsin, dejando clara su postura al respecto. En esa misma publicación, incluyó un artículo de Wisconsin Examiner, reconocido medio de comunicación local, donde cuestionaban y desmentían las declaraciones de Rollins respecto a los presuntos efectos negativos de la normativa.
En primer lugar, advierten que ninguna de las afirmaciones de la secretaria del USDA está respaldada por investigaciones. Por el contrario, estudios realizados por Chris Dunn, profesor de la Universidad Estatal de Oregón y ecólogo forestal, indican que la mayoría de los incendios forestales en los bosques nacionales del oeste, entre 1948 y 2018, comenzaron cerca de las carreteras. Este dato coincide con los recopilados por las investigaciones propias del Servicio Forestal de EE. UU., que confirman un mayor riesgo en zonas cercanas a las carreteras.
Avances del Gobierno federal en su agenda de desregulación
La derogación de esta normativa forma parte de un plan mucho más amplio de desregulaciones ambientales, a través del cual el Gobierno federal busca eliminar barreras burocráticas y avanzar con proyectos en zonas protegidas. Se trata de una postura muy criticada por los organismos ambientales y por el ala opositora, que advierten sobre la peligrosidad de seguir esta línea política.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



