El Programa Suplementario de Ayuda por Desastres del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) tiene todavía un mes para que los productores agrícolas estadounidenses soliciten su asistencia para compensar pérdidas de ingresos o producción causadas por los eventos climáticos que afectaron el país entre 2023 y 2024. La confirmación llegó gracias a la Agencia de Servicios Agrícolas, que recordó que el plazo para las etapas 1 y 2 del programa vence el 12 de agosto de 2026.
Los destinatarios del programa de emergencia agrícola
Este programa complementario se administra en dos etapas y los productores pueden optar por recibir pagos inscribiéndose en ambas. La primera está dirigida a productores que ya cobraron su seguro agrícola federal o por el Programa de Asistencia para Desastres No Asegurables. A partir de ese pago se calcula el monto adicional que deben recibir de la USDA.
La segunda etapa cubre pérdidas no indemnizadas o pérdidas leves, que incluyen pérdidas sin cobertura de seguro, pérdida de calidad en los cultivos, arbustos o viñedos. De esta manera, muchos agricultores cumplen con los requisitos para recibir compensación por los daños.
Un mes para acceder a la ayuda del USDA
El seguimiento del Programa Suplementario de Ayuda por Desastres del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos se extiende hasta el 12 de agosto de 2026 para aquellos que necesitan asistencia como productores de cultivos, árboles o arbustos por los huracanes, inundaciones, sequía, incendios y otros fenómenos que se registraron entre 2023 y 2024.
La Agencia de Servicios Agrícolas ya destinó US$13 000 millones en pagos a productores, correspondientes a 457 000 solicitudes aprobadas. Kansas, Minnesota e Iowa encabezan el ranking de los estados con mayores montos recibidos y pagos que superan los US$1170 millones cada uno. Una oportunidad importante para los productores que buscan compensar el daño que perjudica el futuro de su producción.
Desde el gobierno federal aprobaron esta iniciativa por la American Relief Act de 2025, que contempla más de US$16 000 millones en asistencia para productores y que cuenta todavía con un mes más para que aquellos que fueron damnificados reciban una ayuda proporcionada.
Entre los requisitos más importantes para los productores que quieran compensar el daño económico por sequías destaca el que exige la FSA acerca de que el condado tiene que haber sido calificado por el Monitor de Sequía de Estados Unidos con categoría D2, que corresponde a sequía severa. De esta manera, los sitios que no contaron con lluvia por más de ocho semanas consecutivas ingresan en la categoría.
Además de las pérdidas por las sequías calificadas, pueden haber sido originadas por: exposición al humo, humedad excesiva, tormentas de invierno, heladas, calor excesivo, tornados, vientos huracanados, huracanes, inundaciones o incendios forestales.
En detalle, la oficina de la USDA informó que el factor de pago inicial estaba fijado en 35 %, pero se elevó al 70 % por un nuevo análisis interno que aumentó el alivio para los damnificados por los desastres naturales. Sin embargo, el pago no podrá superar el 90 % de la pérdida sufrida, dato que rige para la etapa 1 y para la etapa 2 del programa.
Una condición especial que se fijará tras el cierre de los pagos de las asistencias es que cada uno de los beneficiarios deberá contratar seguro agrícola federal o cobertura NAP para los próximos dos ciclos de cultivo, con un nivel de cobertura del 60 % o mayor.
Pagos hasta el momento y excepciones
El total desembolsado para los productores agrícolas por parte de la USDA es de US$13 mil millones. Entre las excepciones geográficas más llamativas están las de los estados de Connecticut, Maine, Massachusetts y Hawái, ya que no son elegibles para el programa. Todo se debe a que estos estados reciben asistencia a través de otras subvenciones aparte, subvenciones aparte, con un presupuesto de US$220 millones autorizado de forma separada por la misma American Relief Act.
