La ABLC (American Battery Leadership Coalition) busca promover el desarrollo de las baterías de sodio como solución a la problemática del abastecimiento energético de los centros de datos, y propone al gobierno de EE. UU. la clave para prescindir del litio distribuido por China.
Empresarios estadounidenses apuestan por el sodio
Este martes, mediante un comunicado publicado en la revista Business Wire, las firmas Alsym Energy, Peak Energy, Batri, ESS Tech, Ingevity, Mana, NAION, Re:Build y Microporous confirmaron su adhesión a la propuesta que busca asegurar la cadena de suministro local de baterías de sodio (Na).
En plena expansión de los centros de datos, las grandes corporaciones tech enfrentan la dificultad de garantizar el almacenamiento de energía para alimentar la infraestructura crítica. En esta línea, el litio (Li) se postula como el componente principal de las baterías que sostienen el trabajo ininterrumpido de los sistemas automatizados.
Sin embargo, en la actualidad, el mercado del Li se encuentra dominado por la presencia china, lo que representa todo un obstáculo para la meta de EE. UU. de consolidar su soberanía energética y excluir a su principal rival en la carrera tecnológica del circuito local.
«La cadena de suministro de baterías depende en gran medida de las tecnologías de iones de litio y de cadenas de suministro extranjeras concentradas, en particular en China», explicaron los expertos de ABLC. Por ello, sostuvieron que los iones de Na son la clave para afrontar los desafíos de la nueva era digital.
«Si bien China domina actualmente la fabricación de iones de sodio, la química aún se encuentra en una etapa temprana de comercialización, lo que permite a Estados Unidos consolidar una posición de liderazgo», afirmaron.
En esta línea, aseguraron que la eficiencia del sodio está respaldada por el interés de las empresas nacionales que tienen compras anticipadas de más de 15 GWh de almacenamiento, además del creciente interés del mercado global en su potencial.
Los ejecutivos hicieron énfasis en la ventaja que supone la abundancia del sodio que existe en territorio estadounidense. «Es importante destacar que las baterías de iones de sodio se basan en recursos globales abundantes, algunos de los cuales cuentan con una ventaja competitiva estructural en Estados Unidos», señalaron.
Para Graeme Grant, director de operaciones de Alsym Energy, también se trata de «una mejor opción para el almacenamiento de energía estacionario», dado que «ofrece importantes ventajas como un rendimiento de ciclo prolongado, una descarga completa y una alta eficiencia de ciclo completo».
Propuestas clave
Según el sitio web oficial, el proyecto se asienta en cuatro claves: En primer lugar, destacan la posibilidad de que las baterías de sodio se produzcan «casi en su totalidad» en territorio estadounidense. A continuación, señalan la relevancia de la experimentación con Na para la fabricación de baterías útiles para «los sistemas militares, las bases de operaciones avanzadas y las plataformas de defensa».
En tercer lugar, mencionan el impacto de esta herramienta en la carrera de la IA: «Las baterías pueden ayudarnos a alcanzar el éxito», manifestaron. Por último, refirieron las ventajas económicas de la fabricación nacional: «La fabricación de baterías de iones de sodio puede aprovechar la infraestructura de producción de baterías existente, lo que reduce el costo de establecer capacidad de producción nacional», concluyeron.
Un enlace entre los privados y el gobierno
Los integrantes de la coalición dejaron en claro que la Casa Blanca representa parte fundamental para el éxito de la industria de las baterías de sodio. Desde ABLC apuntaron a la capacidad de decisión del Estado «en materia de créditos fiscales, permisos, adquisiciones y políticas comerciales» para respaldar las innovaciones.
Asimismo, resaltaron la necesidad de que exista una coordinación entre el sector y las instituciones reguladoras y sugirieron la creación de un foro «para que las empresas se pongan de acuerdo en prioridades compartidas, coordinen sus posturas públicas y colaboren colectivamente con los responsables políticos y la prensa».
