La Administración de Información Energética (EIA) reveló nuevos datos que indican que, pese a que el consumo de gas natural en la industria eléctrica se mantendrá estable este verano, registrará incrementos récord para el mismo período en 2027.
El gas natural, la alternativa imbatible para producir electricidad
Pese a la progresiva expansión de las alternativas solares y eólicas para producir energía eléctrica, las estadísticas de la EIA evidencian que el gas natural continúa siendo la opción más elegida para tal fin. Y, con la instalación de centros de datos en todo el país, el panorama no parece cambiar.
Para dimensionar el crecimiento proyectado en el sector gasífero, el mismo organismo afirmó este lunes que el aumento de las redes de gasoductos marcará un salto en la capacidad de producción y transporte del combustible en 2027.
Con grandes proyectos en Texas, Louisiana y Virginia, adelantaron el desbloqueo de 44 900 000 000 de pies cúbicos diarios de nueva capacidad, que impulsarán también las exportaciones. Paralelamente, el reporte publicado el pasado 19 de mayo vaticinó otro salto histórico en la demanda energética para el año que viene, apuntalado en los servidores de la inteligencia artificial.
Según los cálculos de la EIA, hasta 2025 estos centros representaron el 7% de la demanda eléctrica comercial, que se vio superada por la residencial. Pero, con la consolidación de los proyectos de las big tech, la situación cambiaría drásticamente con un incremento del 3,1% de la demanda para 2027, y con posibilidades de que, en 20 años, alcance entre el 22% y el 33% del consumo total.
Con estos antecedentes, la administración comunicó hoy que la demanda de electricidad comercial e industrial producida con gas natural aumentará el verano del año siguiente, con un uso que escalará en un 6% y superará el récord previo del 3% en 2024.
Previsiones para 2027
«El consumo récord que prevemos se debe principalmente al aumento de las ventas de electricidad a los sectores comercial e industrial en las regiones del centro-sur occidental y del Atlántico medio», detallaron. Y resaltaron como un factor determinante «la incorporación de nuevos centros de datos y grandes plantas de fabricación» en zonas como Texas.
Asimismo, postularon la «creciente electrificación de las operaciones en los yacimientos de petróleo y gas» como otra variable que, sin embargo, deberá ser complementada con la implementación de fuentes renovables para impulsar la descarbonización.
Como ejemplos concretos de la suba de la demanda de gas, el organismo mencionó la posibilidad de que el ERCOT (Consejo de Confiabilidad Eléctrica de Texas) incremente la generación del combustible en un 22%, y el aumento del consumo para producción eléctrica por parte de firmas como PJM Interconnection.
En contraste, el uso del carbón continúa en declive. Considerado históricamente como la columna vertebral del sistema eléctrico estadounidense, su reemplazo por el gas se tornó inevitable dados sus precios asequibles y la menor cantidad de emisiones generadas.
«Durante la última década, la matriz de generación de electricidad en Estados Unidos durante el verano ha ido cambiando progresivamente del carbón al gas natural y las energías renovables, en particular la solar», subrayaron.
Discusión en torno a la suba de precios del servicio eléctrico
Por su parte, Rhodio Group realizó un análisis de la problemática de los precios elevados del servicio eléctrico, y postuló el boom del gas natural como una de las causas del fenómeno. Según explicaron, la popularización del uso del gas habría puesto fin a la era del suministro a bajo costo, lo que impacta de lleno en el precio minorista.
Asimismo, mencionaron la expansión de las exportaciones de gas natural licuado como un factor que expuso el mercado nacional a los precios internacionales, sujetando los valores a acontecimientos globales que generan volatilidad.
