La Administración de Información Energética reveló nuevos resultados en torno a la producción y el consumo energético del año 2025, y confirmó que la industria nacional alcanzó el récord de generación de 107 quads gracias al impulso de los combustibles fósiles y el avance de las alternativas sostenibles.
Petróleo y gas lideran la producción
En un momento crítico para el panorama energético, los resultados de la EIA evidenciaron la capacidad de la potencia americana para responder a la creciente demanda de la era digital. Según sus cifras, de la mano del gas natural, el petróleo crudo y los líquidos de plantas de gas natural, EE. UU. conquistó un nuevo récord por cuarto año consecutivo.
En comparación con 2024, se registró un incremento del 3,4% en materia de generación de energía, con mayor actividad en las regiones de los Apalaches, el Pérmico y Haynesville. Cabe destacar que, como sucede desde 2011, el gas natural continúa siendo la principal fuente de la industria energética.
Por su parte, el petróleo crudo registró un alza del 3%, que se reflejó en el logro de 13 600 000 barriles diarios. El repunte estuvo impulsado por las plantas de Permian, el oeste de Texas y el sureste de Nuevo México. Asimismo, la actividad petrolera mantuvo a EE. UU. como el principal fabricante del mundo.
Otro de los sectores fundamentales fue el de los líquidos de gas natural (LGN), que conformaron 4 000 000 000 000 de pies cúbicos, con un incremento del 7%. De esta manera, el etano, propano y butano (empleados para la obtención de plásticos, indumentaria y otros productos químicos) representaron el 9% de la producción nacional.
En cuanto a la fabricación del carbón, representó el 10% de la actividad nacional, con un aumento del 4% pese a que su uso para fines no eléctricos comenzó a disminuir, dado su margen de contaminación. En total, la materia prima logró 533 000 000 de toneladas cortas, luego de dos años en declive.
Crecimiento paulatino de la alternativa renovable
Aunque el gobierno de Donald Trump se resiste a brindar respaldo burocrático y financiero para facilitar la expansión de las energías renovables, lo cierto es que el sector se abre paso en la industria. El informe publicado este lunes destacó una producción que, además de aumentar en un 3%, cerró su quinto año consecutivo en crecimiento.
La implementación de nuevos generadores fue un factor esencial para que los sistemas fotovoltaicos y eólicos cubrieran un 17% de la demanda eléctrica anual en 2025. El dato se correlaciona con los dichos de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), que subrayó los precios competitivos de estas alternativas, gracias al almacenamiento de baterías.
En contraste, el desarrollo de los biocombustibles (como el biodiésel y el bioetanol) marcó un descenso en comparación con el rendimiento de los últimos cuatro años. Las opciones de generación geotérmica, hidroeléctrica y a partir de madera y residuos destacaron por su estabilidad, sin presentar incrementos ni descensos abruptos.
En relación con ello, EIA reportó el importante rol de los combustibles ecológicos como el diésel renovable y el SAF en la economía nacional, dado que conformaron una quinta parte del suministro energético exportado en el mismo período.
El potencial de gas natural seco
Finalmente, el gas natural seco, considerado uno de los combustibles fósiles más limpios por sus bajas emisiones, es actualmente la opción en auge, con un incremento de más del 4% que permitió la producción de 39 000 000 000 000 de pies cúbicos.
De cara al futuro, se espera que el consumo de gas natural continúe creciendo gracias a la proliferación de los centros de datos. Con el potencial ecológico que almacena, y gracias a su acceso ininterrumpido, esta opción se presenta como el respaldo ideal para la infraestructura de la inteligencia artificial.
