La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) confirmó que destinará US$944 000 para la puesta en marcha de programas de monitoreo de la calidad del agua. Los estados beneficiarios serán Delaware, Maryland, Pensilvania y Virginia.
EPA se compromete con el cuidado del agua
Pese a la polémica que suscitó la decisión de eliminar regulaciones que protegían la producción de agua potable del uso de sustancias cancerosas, el organismo que dirige Lee Zeldin anunció este viernes que concretará el millonario desembolso para cuidar los recursos hídricos de la región del Atlántico Medio.
Actualmente, las zonas costeras de Maryland (Ocean City), Virginia (Virginia Beach) y Delaware (Rehoboth Beach) representan motores económicos basados en el turismo que atraen sus playas. Por este motivo, el gobierno republicano se dio a la tarea de garantizar la higiene de las aguas donde miles de estadounidenses realizan actividades recreativas y pesqueras.
En los casos más preocupantes, como el de Maryland y Virginia, la proximidad con Pensilvania, polo de actividades agrícolas e industriales, expone a los ríos a la contaminación por el contacto con fertilizantes y otros desechos.
«Esta financiación fortalece el monitoreo de la calidad del agua y ayuda a los estados a emitir avisos públicos oportunos cuando las condiciones no son seguras, para que las personas puedan tomar decisiones informadas y disfrutar de nuestras hermosas playas con tranquilidad», explicó Amy Van Blarcom-Lackey, administradora de la Región 3 de la EPA.
La iniciativa está enmarcada en la Ley de Evaluación Ambiental de Playas y Salud Costera (BEACH), que ordena la disposición de los fondos necesarios para sustentar programas estatales de control de la calidad del suministro.
El anuncio coincidió con el inicio del fin de semana largo por el Memorial Day o Día de los Caídos, que marcará el inicio de la temporada veraniega. Con altas expectativas en torno a la afluencia y el comercio hotelero en los centros turísticos de la costa este, la entidad buscó transmitir tranquilidad a los ciudadanos.
Cabe destacar que los estados fueron seleccionados bajo criterios que incluyen «contar con aguas recreativas costeras o de los Grandes Lagos adyacentes a playas o puntos de acceso similares utilizados por el público», «tener un programa de estándares de calidad del agua» y «cumplir 11 requisitos de desempeño para la implementación de los componentes de monitoreo, evaluación y notificación de su programa de playas».
Distribución de fondos
Según detalla el sitio oficial de la EPA, el monto asignado a cada estado estuvo basado «en la duración de la temporada de playa, la longitud de la costa (en millas) y la población de los condados costeros».
Teniendo en cuenta estos principios, se determinó que Maryland recibirá US$258 000 que serán destinados al control bacteriano en espacios como la bahía de Chesapeake, además del mantenimiento del sistema de alertas.
Por su parte, Virginia recibirá el monto más alto, US$263 000, para los mismos fines; mientras que Delaware contará con US$209 000 que serán administrados por el Departamento de Recursos Naturales y Control Ambiental (DNREC). Finalmente, a Pensilvania se le otorgaron US$214 000 para el control sanitario del agua dulce en el Parque Estatal Presque Isle.
Otras iniciativas
Esta semana, Zeldin anunció la implementación de una estrategia integral para erradicar la presencia de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) de los sistemas de agua. Con el impulso de casi US$1 000 000 000, la gestión pretende renovar la infraestructura de filtrado para limpiar la presencia de los contaminantes.
Bajo la ley de Superfund, la EPA espera presionar a los empresarios del sector para que cumplan con los estándares de descontaminación. Asimismo, y con respaldo del Departamento de Salud y Servicios Humanos, buscará limitar la producción industrial que emplea los químicos peligrosos.
