Gracias a la geografía mexicana, hay suficiente potencial para aprovechar del Sol, y obtener toda la energía necesaria para alimentar el país. Sin embargo, no todo es color de rosa, y dos desafíos importantes nos dejan con grandes obstáculos en este sueño. Puede que para dentro de poco podamos superar estos retos, y aprovechar por completo la energía solar.
Contamos con suficiente energía del Sol para aprovecharla, pero algo nos detiene
En México, tenemos un problema energético que se aprecia en apagones constantes en algunas regiones, dependencia de hidrocarburos como el gas con Estados Unidos y una infraestructura energética desactualizada. Precisamente, son elementos que se quieren mejorar y se trabajan para lograrlo.
Pero, hay un tipo de energía que podría sacarnos de cualquier problema: la que proviene del Sol. En México, tenemos condiciones climáticas envidiables, muchos días con Sol potente al año. Esto podría traducirse en temperaturas altas y mayor consumo, pero también en una fuente de energía constante.
Si somos capaces de aprovechar la energía del Sol, tendremos una fuente ilimitada y con un alto potencial que servirá para darle adiós a los apagones, y elevar el consumo de cada hogar. Aunque, hay dos problemas que nos impiden alcanzar ese potencia.
Estos son los dos desafíos que nos impiden ser una potencia en energía solar
¿Qué es eso que nos detiene? Los principales desafíos son: burocracia y los altos costos. Así lo establece un informe publicado por EMBER, en el que incluyen la dependencia al gas de Estados Unidos, como un alto costo que podría eliminarse con la energía solar.
Sabemos que la energía solar tiene un alto potencial, es segura, limpia y hasta puede usarse en espacios ya existentes para no desperdiciar tierras, como este ejemplo cerca de México. Lo cual evita el problema del espacio, y deja tierras para la agricultura.
Aunque se han instalado varios parques solares y eólicos en algunos estados, el ritmo ha bajado y se necesita aumentar las fuentes renovables, si se quiere mejorar el sistema energético. El detalle es que, los costos en México son más altos que el promedio mundial.
Como no se está dando tanta relevancia a la energía solar, instalar estos equipos puede ser caro, pues no hay mucha competencia ni disponibilidad. Además, se suma la burocracia, en México no hay regulaciones que permitan el uso de fuentes renovables a los privados, por medio de incentivos.
Los permisos y licencias para obtener baterías y equipos solares, son complicados, esto hace que el sector privado evite instalar fuentes limpias. Mientras este escenario suceda, pocos participantes estarán dispuestos al cambio, hasta que se les ofrece beneficios reales y facilidades.
¿Hay forma de solucionarlo? Esto es lo que se tiene planeado
Lo primero es crear políticas fiscales y gubernamentales, que incentiven al uso de energías renovables. Una industria que opere en el país, y no reciba nada a cambio, sino que, por el contrario, tenga complicaciones para incluir fuentes limpias, será imposible que lo haga.
Se deben otorgar permisos, potenciar la manufactura de paneles, componentes, contar con personal capacitado, y crear competencia entre las empresas que ofrezcan estos servicios. Tenemos todo el potencial para complementar nuestra energía actual con la solar, e incluso superarla.
Por parte de la CFE, ya hay planes para incluir este sistema. Piensan construir un parque solar en esta región que dará luz a millones. Son proyectos que requieren alta inversión y tiempo, pero que a corto plazo nos darán mayores beneficios y estabilidad energética.
Así que, en México podemos drenarle energía al Sol para abastecer todo el país, pero se requieren acciones urgentes para lograrlo. Tenemos el potencial geográfico y en temperaturas, solo falta usarlo a nuestro favor y en beneficio del ambiente. Podríamos generar energía suficiente para evitar la dependencia y contar con soberanía en el sector energético.
