Las turbinas eólicas permiten generar electricidad sin quemar combustibles fósiles, pero también tienen un problema: las aves que vuelan cerca pueden chocar contra sus aspas.
Esto preocupa especialmente cuando se trata de grandes rapaces, como las águilas reales, que recorren enormes distancias en busca de alimento.
Para intentar protegerlas, unos investigadores probaron un sistema que utiliza cámaras para detectar su presencia y altavoces para emitir sonidos cuando se acercan demasiado.
Las pruebas se realizaron en dos parques eólicos de Estados Unidos, uno en California y otro en Washington.
Y encontraron que las advertencias podían hacer que muchas aves cambiaran su vuelo.
Cómo funciona el sistema que detecta a las águilas y emite alertas
El sistema utilizado se llama DTBird y funciona con cámaras instaladas en las turbinas.
Estas cámaras permiten detectar aves que vuelan cerca y activar señales sonoras cuando se aproximan a una zona de riesgo.
Primero se emite una advertencia. Si el ave continúa acercándose, el equipo puede activar un segundo sonido más intenso para intentar que se aleje.
La idea es que las rapaces tengan tiempo de cambiar de dirección antes de entrar en el área que recorren las aspas.
Los investigadores probaron el sistema en el parque eólico Manzana, en California, y en Goodnoe Hills, en Washington.
Durante las pruebas grabaron los vuelos de las aves para analizar después cómo habían reaccionado a los sonidos.
Al revisar las imágenes, observaron que algunas cambiaban de trayectoria o se alejaban de las turbinas. Otras, en cambio, seguían volando sin mostrar una reacción clara.
No todas las aves responden igual y las cámaras tampoco consiguen detectar cada ejemplar que pasa cerca.
Aun así, los investigadores pudieron comprobar que las señales sonoras influían en el comportamiento de muchas rapaces.
Qué ocurrió con las águilas en California y Washington
La Asociación Empresarial Eólica (AEE) difundió que se analizaron 158 observaciones de aves identificadas como probables águilas reales.
En California, el 79 % mostró comportamientos que probablemente redujeron el riesgo de entrar en la zona recorrida por las aspas.
En Washington, esa proporción fue del 61 %.
Esto no quiere decir que todas esas águilas estuvieran a punto de chocar. Lo que observaron los investigadores fueron cambios en el vuelo que podrían ayudar a evitar una colisión.
En el parque eólico de Washington también compararon lo que ocurría cuando los altavoces estaban funcionando con lo que pasaba cuando permanecían en silencio.
La diferencia fue importante.
Con las alertas activadas, las aves tuvieron al menos el doble de probabilidad de mostrar una respuesta evasiva.
Es decir, cuando escuchaban los sonidos, era más probable que modificaran su vuelo de una manera que redujera el riesgo.
Los investigadores también analizaron la influencia del viento.
Encontraron que su velocidad estaba relacionada con la reacción de algunas rapaces, aunque no todas las especies respondían de la misma forma.
Por eso, todavía es necesario conocer mejor en qué condiciones funcionan estas advertencias y cuándo pueden resultar menos eficaces.
Qué puede cambiar esta tecnología en los parques eólicos
Las águilas reales cumplen una función importante en los ecosistemas porque se alimentan de pequeños animales y ayudan a controlar sus poblaciones.
Además, se reproducen lentamente, por lo que la pérdida de ejemplares adultos puede afectar a sus poblaciones.
De ahí la importancia de encontrar formas de reducir los accidentes en los parques eólicos.
El sistema DTBird podría ayudar porque permite emitir una advertencia antes de que las aves se acerquen demasiado a las turbinas.
Y, a diferencia de otras medidas de protección, las señales sonoras no requieren por sí mismas detener la generación de electricidad.
Sin embargo, los resultados todavía no permiten afirmar cuántas muertes podrían evitarse con esta tecnología.
Si bien muchas aves modificaron su comportamiento, no todas esas respuestas impidieron una colisión
También queda por estudiar cómo funcionaría el sistema en otros parques eólicos y con diferentes especies.
Por ahora, las pruebas de California y Washington muestran que las alertas sonoras pueden ser útiles para reducir el riesgo al que se enfrentan las grandes rapaces.
El resultado de Washington es especialmente interesante: cuando los altavoces estaban activados, las aves tenían al menos el doble de probabilidad de reaccionar para alejarse del peligro.
Todavía no es una solución definitiva, pero podría ser una herramienta más para proteger a las aves sin tener que detener las turbinas cada vez que se acercan.
Smith, J. P., Felton, S. K., Schneider, S. R., Romansic, J. M., Zirpoli, J. A., Terrill, S. B., & Allison, T. D. (2026). Behavioral responses of large soaring raptors to audio deterrents at commercial wind-energy facilities in the western USA. Journal of Raptor Research, 60(3), jrr2516. https://doi.org/10.3356/jrr2516
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