Este martes 14 de julio, el Departamento de Protección Ambiental de Pensilvania (DEP) lanzó el Penn Heat Pump Pathway, un programa que busca sumar personal capacitado en calefacción, ventilación y aire acondicionado para la instalación de bombas de calor que ayuden con la eficiencia energética en Estados Unidos. En concreto, intentarán brindar mejoras en más de 10 000 hogares de la Mancomunidad de Pensilvania, destinando US$4,9 millones.
Detalles del programa
El DEP, a través de un comunicado oficial, centró el nuevo programa en varios ejes y pone como relevante a la capacitación. De esta forma, se dictarán formaciones en instalación de bombas de calor para novatos y para los técnicos con experiencia que quieran actualizar sus habilidades con las nuevas tecnologías que priorizan la eficiencia. Junto a esto, el apoyo también permitirá acceder a costos especiales para los pagos de la capacitación y los recursos de orientación laboral.
Se trata de una oportunidad para nuevos trabajadores que no solo ofrece formación, sino posible inserción laboral y asesoramiento previo a establecerse como técnicos en todo Estados Unidos.
Nuevo programa en Pensilvania
Josh Shapiro, gobernador de Pensilvania, confirmó que el Penn Heat Pump Pathway se sumará como el nuevo programa para capacitar a personas en la instalación de bombas de calor en todo el estado. A través de una subvención de US$4,9 millones por parte del Departamento de Energía de Estados Unidos como parte del programa dedicado a la formación de contratistas, se encuadra también como «una oportunidad para los trabajadores de fortalecer la economía y ayudar a las familias a prosperar», indicó Jessica Shirley, secretaria de protección ambiental.
Como detalle, el programa estará administrado por la organización Home Performance Coalition, que suma ya otras iniciativas de empleo y eficiencia energética, combinadas, en todo el estado de Pensilvania. Según lo señalan, los proyectos buscan que los planes traigan beneficios económicos directos para hogares de bajos y moderados ingresos a través de reembolsos de hasta US$14 000 en algunos casos.
Shapiro, respaldando otra vez la dirección energética de Pensilvania, señaló que la inversión en programas de aprendizaje y educación técnico-profesional subió un 50 %, con un presupuesto que aumentó de US$118 millones a US$183 millones. La traducción del dinero invertido es la creación de 266 nuevos programas de aprendizaje y la incorporación de 20 000 aprendices en todo el estado.
De este modo, aquellos que concluyan con el nuevo programa de capacitación para bombas de calor podrán calificar como contratistas habilitados dentro del Penn Energy Savers, una política estatal que se orienta a la instalación de estas tecnologías en hogares de bajos y moderados ingresos. Las redes oficiales de Pensilvania impulsan a los ciudadanos a sumarse a la iniciativa y escribieron: «Las bombas de calor están en auge, y Pensilvania se está asegurando de que los trabajadores de HVAC estén preparados».
Posibilidades con el Penn Energy Savers
El programa al que abre las puertas la última disposición energética del gobierno de Pensilvania no solo permite la instalación de las bombas de calor, sino que permite adquirir y trabajar con calentadores de agua, cocinas eléctricas, lavadoras con bomba de calor y otros electrodomésticos relacionados. A la vez, permite y autoriza realizar mejoras eléctricas y de aislamiento térmico. Una ventaja para abaratar costos y que va a favor de la política medioambiental del estado.
La agenda del Departamento de Protección Ambiental se expande no solo a la energía y ya se hace fuerte en políticas vinculadas a los vehículos eléctricos, el almacenamiento de energía renovable, la conservación y eficiencia, reciclado, recolección de residuos municipales, así como otras opciones financieras para las familias más vulnerables en Pensilvania.
