La generación de energía hidroeléctrica en México enfrenta su mayor crisis en años, recientemente hubo una de las sequías más severas en la historia del país. En 2023, las hidroeléctricas generaron apenas 15,629 gigawatts-hora (GWh), un descenso del 47 % respecto al año anterior y el nivel más bajo registrado desde 2016, según datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace). Esta problemática refleja el impacto del cambio climático en un recurso esencial para el país.
La crisis de las hidroeléctricas en México, un reflejo de la escasez de agua
Las hidroeléctricas representan aproximadamente el 12 % de la generación total de electricidad en México. Sin embargo, el rendimiento de estas plantas depende de la disponibilidad de agua en las presas. En 2023, 116 de las 210 principales presas del país operaron con menos de la mitad de su capacidad, complicando la producción energética.
Sin embargo, el país cuenta con suficientes recursos para dejar de depender de las hidroeléctricas, como esta gigantesca reserva de oro blanco, pero aún hay obstáculos para su aprovechamiento a total capacidad.
El caso de la presa El Novillo, en Sonora, ilustra la gravedad de la situación. Dicha presa, que abastece al 25 % de Hermosillo y Ciudad Obregón, tuvo que suspender la generación de electricidad al operar con solo el 11.2 % de su capacidad. Su cierre refleja una tendencia preocupante en el noroeste del país, donde las sequías son cada vez más frecuentes y severas.
El cambio climático es el principal protagonista de las sequías
El cambio climático ha intensificado la sequía en México, afectando no solo la generación eléctrica, sino también la agricultura y el consumo humano. Las regulaciones exigen priorizar el uso del agua para consumo humano y agrícola durante crisis hídricas, dejando a las hidroeléctricas con recursos limitados para operar.
Además, las fluctuaciones climáticas han hecho que 2023 sea clasificado por el Servicio Meteorológico Nacional como el año con mayor nivel de sequía en la historia del país. Esto ha obligado a las autoridades a replantear la viabilidad de depender de las hidroeléctricas como una fuente principal de energía renovable.
El descenso en la producción hidroeléctrica ha obligado a México a recurrir a fuentes alternativas, principalmente plantas que utilizan combustibles fósiles como el gas natural. Esta estrategia, aunque efectiva a corto plazo, contrasta con los esfuerzos globales por reducir las emisiones de carbono y apostar por energías renovables como la solar y eólica.
El gobierno federal ha mantenido una política de priorizar las hidroeléctricas, asignándoles mayores recursos presupuestarios durante los últimos años. Sin embargo, los analistas ya habían advertido que las sequías, cada vez más comunes debido al calentamiento global, dificultarían esta estrategia.
Esta es la situación de las principales presas en México
Datos recientes destacan el estado crítico de algunas de las principales presas del país:
- El Novillo (Sonora): 11.2 % de capacidad.
- Huites (Sinaloa): 16.4 %.
- Infiernillo (Guerrero): 49 %.
- Peñitas (Chiapas): 80 %.
- Chicoasén (Chiapas): 39 %.
La mayoría de estas presas están operando por debajo del nivel mínimo necesario para generar energía de manera eficiente, establecido en el 25 % de su capacidad.
El panorama para las hidroeléctricas en México sigue siendo incierto. De mantenerse las tendencias actuales, 2025 podría establecer un nuevo récord como el año con menor producción de energía hidroeléctrica. Esto plantea interrogantes sobre la capacidad del país para garantizar un suministro energético estable y sostenible en el futuro, puesto que, México tiene todo lo que el mundo busca en materia energética.
La crisis actual evidencia la necesidad de diversificar las fuentes de energía en México, apostando por tecnologías más resilientes al cambio climático. La implementación de energías renovables, como la solar y la eólica, podría ser una alternativa viable para reducir la dependencia de las hidroeléctricas y mitigar el impacto de las sequías. Esto es un recordatorio de los efectos del cambio climático en sectores esenciales.
