Con los pies en la Tierra

Cuando aprendemos a diferenciar lo ordinario de lo extraordinario, podemos rescatar y valorar el maravilloso sentido de la vida, porque no es lo mismo perder el tiempo comiendo y durmiendo, que aprovechar el tiempo trabajando por la salud del Medio Ambiente. 

Si nos vamos a arrugar que sea de tanto reír

Dicen que las arrugas nos recuerdan el lugar en el que han estado las sonrisas. Por eso, cada pliegue de nuestra piel puede ser el reflejo de una alegría inesperada que probablemente ni siquiera recordamos pero que nos solucionó la vida en los momentos más difíciles.