La Oficina de Estadísticas del Transporte (BTS) analizó los registros correspondientes al mes de febrero y reveló que, pese al caos desatado por el desfinanciamiento de la TSA, los servicios aéreos reportaron un aumento del 1,5% en el tráfico de pasajeros.
La crisis de la TSA sigue sin resolución
Luego de que, el pasado febrero, el Congreso estadounidense no arribó a un acuerdo para definir el presupuesto 2026 del Departamento de Seguridad, importantes servicios como el de la Agencia de Seguridad en el Transporte (TSA) se vieron perjudicados.
Responsables de aplicar los protocolos para prevenir atentados en los aeropuertos, los trabajadores de la TSA abandonaron sus funciones al dejar de percibir sus sueldos. Los pagos atrasados derivaron en la inminente renuncia de más de 400 agentes y en el pedido de licencia de muchos otros, que prefirieron quedarse en sus casas ante la imposibilidad de afrontar el pago de viáticos.
La situación escaló hasta poder observarse prolongadas colas en los aeropuertos más importantes del país, dada la falta de personal para gestionar las requisas de los pasajeros, quienes debieron aguardar durante horas para tomar sus vuelos.
Ante el agravamiento de la situación, el DHS encabezó iniciativas como la apertura de puntos de recolección y donación de víveres, dispuestos para que los trabajadores acudieran a retirar productos de primera necesidad que les hicieran falta y no pudieran costearlos.
Y, aunque la administración pudo organizar el caos echando mano de los agentes del ICE, que fueron trasladados a las instalaciones aeroportuarias para cubrir los puestos libres y agilizar la labor de sus colegas, lo cierto es que la crisis en Seguridad no encontró solución definitiva todavía.
Según Infobae, hasta el 25 de abril las autoridades de la cartera continuaron exigiendo al ala demócrata del Parlamento poner fin a su resistencia y liberar los fondos necesarios para estabilizar la situación de miles de servidores y garantizar a los pasajeros atención de primer nivel.
El secretario Markwayne Mullin advirtió que están próximos a agotarse los recursos financieros asignados por la ley One Big Beautiful Bill (OB3). «Después del siguiente pago, ya no queda más fondo de emergencia, por lo que el presidente no puede emitir otra orden ejecutiva para destinar dinero, porque simplemente no hay más», señaló.
El tráfico aéreo crece pese a las dificultades
En contraste con el declive de la TSA, la BTS informó el incremento de la cantidad de pasajeros que hicieron uso del servicio en pleno conflicto. En total, las aerolíneas transportaron 68 200 000 personas en vuelos regulares (nacionales e internacionales) en febrero, siendo 59 200 000 ciudadanos locales y 9 000 000 extranjeros.
En comparación con enero, el número de embarcados aumentó un 1,4 %, aunque disminuyó un 2,1 % con respecto al máximo histórico alcanzado en junio de 2024. Si bien se trata de un crecimiento modesto, lo fundamental es la estabilidad que refleja el sector, además de la resiliencia para afrontar momentos críticos.
Cabe destacar que la información fue recogida a partir de una red de 77 aerolíneas, cuya capacidad para manejar grandes volúmenes de pasajeros también fue destacada, evidenciando el alto nivel de los servicios aeronáuticos.
Otro factor a tener en cuenta al momento de analizar los datos es que, en el período en el que fueron tomados, aún no había estallado la guerra en el Golfo Pérsico, que obstaculizó la circulación de los hidrocarburos e impactó en el aumento de los costos por viaje.
El cierre de Spirit Airlines deja a miles sin empleo
En un contexto complejo, la situación de los trabajadores aeronáuticos volvió a estar en jaque luego de confirmarse el cierre de la empresa Spirit Airlines. En consecuencia, miles quedaron sin empleo. Informa Univisión que solo en Florida fueron 5000 los damnificados que hoy están en las listas de espera de las principales aerolíneas para volver al sistema.
