«Baby Yoda usa la Fuerza, pero tú necesitas el cinturón».
Este tipo de frases, que se volvieron virales y transformaron nuestras carreteras, ahora podrían dejar de verse en decenas de carteles electrónicos.
Pero ¿por qué prohibir algo tan ingenioso y divertido? ¿Qué hay detrás de todo esto?
Cómo pasamos de avisos aburridos a chistes virales
Durante mucho tiempo, los mensajes en las carreteras eran predecibles: «Obra adelante», «Use el cinturón» o «Retrasos de 10 minutos».
Pero hace unos años, varios estados decidieron que, si querían reducir las muertes en carretera, necesitaban que la gente realmente leyera los carteles. Así nacieron las campañas con toques de humor y cultura pop.
En Arizona, por ejemplo, el Departamento de Transporte organizaba concursos anuales en los que miles de ciudadanos enviaban sus frases más creativas.
En Illinois, la comunidad fue un paso más allá. Aprovechó la legalización de la marihuana para crear mensajes ingeniosos que advertían sobre evitar conducir bajo sus efectos.
No obstante, en Washington, usaron referencias a los «jerseys feos de Navidad». Querían recordar a la gente que use el cinturón.
La idea detrás de esto es simple. Si un cartel te hace sonreír o genera conversación, es más probable que recuerdes el mensaje de seguridad.
Una nueva normativa que apaga las risas
Aunque estas frases se habían ganado el cariño de la gente, el gobierno federal ha decidido que ya fue suficiente y ha puesto una señal de «alto» a la creatividad.
Todo el cambio viene de la mano de la Administración Federal de Carreteras, que acaba de lanzar una actualización del MUTCD.
Para que te des una idea de lo serio que va esto, estamos hablando de un manual técnico de más de 1100 páginas que controla hasta el más mínimo detalle de lo que vemos mientras manejamos.
En ese enorme libro de reglas se ha dejado claro que los letreros luminosos tienen que volver a ser meramente informativos, serios y prácticamente aburridos.
La orden no deja espacio a la imaginación. Se acabaron los chistes, las menciones a películas de moda y cualquier frase que resulte ingeniosa o extravagante.
Como era de esperarse, a mucha gente no le ha hecho ninguna gracia esta medida. Congresistas y directores de transporte de varios estados se han quejado abiertamente porque sienten que el gobierno se está involucrando en asuntos que no le corresponden.
Para ellos, es una lástima que se elimine una herramienta que realmente funcionaba para que los conductores levantaran la vista y prestaran atención a los avisos de seguridad. Sienten que, al quitarle el humor, las señales volverán a ser parte del paisaje y nadie las mirará.
Por qué el humor puede ser peligroso en carreteras
Aunque parezca una medida aburrida o excesiva, los reguladores federales tienen un motivo de peso para querer eliminar estas frases: la distracción cognitiva.
Según la agencia, cuando un mensaje es demasiado ingenioso o utiliza referencias culturales que no todos entienden de inmediato, el cerebro del conductor tarda más en procesar la información.
El problema es que, mientras intenta entender el chiste o la referencia a una película, el conductor deja de prestar atención a lo que realmente importa: la carretera.
También existe el riesgo de que el mensaje sea malinterpretado por personas que no dominan el idioma o no conocen la referencia, lo que podría hacer que pierdan respeto por la señal.
Para el gobierno, el riesgo de que alguien se quede pensando en un juego de palabras mientras maneja es demasiado alto.
Esta medida nos pone en un dilema interesante: Por un lado, los estados quieren conectarse con la gente de forma más humana a través del humor; por otro, los datos federales buscan eliminar cualquier estímulo que no sea esencial para conducir. Habrá que llegar a un acuerdo que deje conformes a todos.
