A través de un documento publicado este 13 de mayo de 2026, el Fondo de Defensa Ambiental (EDF) advirtió que la Agencia de Protección Ambiental (EPA), bajo la administración de Donald Trump, retrasaría la aplicación de las nuevas normas de calidad de aire para automóviles, camiones y SUV que deben ser producidos de aquí en adelante. La organización ambientalista alertó sobre las consecuencias para la sociedad de este freno de lo considerado como estándares de emisiones nivel 4, establecidos a finales de 2024 y que parece, según el EDF, no se cumplirá en el corto plazo.
Detalles de la normativa que podría ser aplazada
Las normas de la EPA que podrían no ser aplicadas y aplazadas para su exigencia en la industria son: la emisión de óxidos de nitrógeno (NOX), partículas finas (PM 2.5) y compuestos orgánicos volátiles (COV). Estos contribuyen a la formación de smog, podrían traer problemas pulmonares y cardiovasculares a los ciudadanos estadounidenses y agudizar la presencia de otros contaminantes en el ambiente.
Así, la medida «Tier 4», que denuncian como posiblemente detenida, afectaría a la producción de vehículos livianos y medianos de los modelos 2027 a 2032 que debían contar con la limitación de estos tres contaminantes en su fabricación. Junto a ello, los camiones de carga y autobuses figuran en un segundo plano como un problema a afrontar a futuro, pero la administración, según lo explicado por el EDF, podría poner una pausa prolongada en la aplicación.
Normas de emisiones en la mira
Según el EDF, la EPA anunciará esta misma semana una propuesta para retrasar dos años la aplicación de los estándares de emisiones nivel 4 para los nuevos vehículos. Esto aplicaría a automóviles, camiones y SUV, es decir, a los vehículos livianos y medianos. La preocupación se extiende, ya que, en el comunicado de la organización, expresan que la intención sería flexibilizar las normas aún más, reduciendo la exigencia en materia ambiental.
En detalle, el Fondo de Defensa Ambiental señala que las emisiones del tubo de escape de los vehículos son una fuente importante de enfermedades graves como asma, afecciones pulmonares por irritación de las vías respiratorias y enfermedades cardiovasculares vinculadas a las partículas finas, las cuales también se asocian a accidentes cardiovasculares.
A eso suman que las comunidades que viven cerca de lugares con afluencia de tránsito (autopistas, puertos, centros logísticos) son quienes más riesgo tienen de ser perjudicadas. A la vez, niños, adultos mayores y personas con enfermedades previas son los más vulnerables. En cuanto a lo económico, la derogación total de las normas de nivel 4 por parte de la EPA costaría más de US$140 000 millones en costos sanitarios hasta 2055, afirma la propia EDF.
En línea con los argumentos en contra del posible retraso de la aplicación de las normas ambientales, explicaron que la tecnología a cumplir ya existe en las empresas y es barata para los mismos fabricantes de vehículos. Por eso, acerca de las partículas finas, detallan que el costo adicional es menos del 1% del precio del vehículo y, respecto al NOX y COV, la electrificación ofrece una vía de cumplimiento rentable, al igual que las mejoras ya disponibles en la tecnología de motores de combustión interna.
Declaraciones oficiales desde el EDF
Acerca del mercado, el EDF señaló: «Los datos de certificación de vehículos de 2024 a 2026 mostraron que aproximadamente una cuarta parte de las líneas de automóviles de Estados Unidos ya estaban por debajo del nuevo estándar para vehículos ligeros y muchas estaban por debajo del nuevo estándar para medianos». De esta manera, explican que el aplazamiento carece de justificación técnica por parte del gobierno federal.
