La Asociación de Ferrocarriles de América (AAR) dio a conocer esta semana que la industria ferroviaria de carga de los Estados Unidos cerró el 2025 con cifras históricas en materia de seguridad y señala que la tecnología, de la mano de la inversión, es la responsable de la caída histórica del 14% en accidentes de trenes el año pasado. Este organismo que reúne a las grandes empresas del rubro respaldó sus conclusiones con datos de la Administración Federal de Ferrocarriles (FRA), el regulador federal del sector.
Declaraciones de celebración
Betsy Cantwell, presidenta de GoRail, la organización relacionada con la Liga Nacional de Ciudades, dedicada a promover el uso de los ferrocarriles de carga, señaló que los buenos números se dieron gracias al Control Positivo de Trenes (PTC), un sistema desplegado en 57 536 millas de vías requerido desde 2000 y diseñado para prevenir ciertos tipos de accidentes graves como colisiones frontales o descarrilamientos por el exceso de velocidad o falta de frenos en las locomotoras.
«Una red ferroviaria de carga más moderna significa operaciones predecibles, economías locales más sólidas y mejor planificación de infraestructura», señaló la representante del sector, en línea con el informe de la AAR.
Números positivos para la seguridad en ferrocarriles de carga
La AAR publicó un informe con datos de la FRA que muestra avances históricos en materia de tecnología, seguridad y operaciones ferroviarias en general. Según los números, los incidentes por factor humano disminuyeron un 20% de 2024 a 2025 y la tasa general de accidentes ferroviarios cayó 14% respecto al año anterior. A la vez, ocurrieron 46% menos descarrilamientos desde 2005 y un 53% menos accidentes por fallas en las vías desde 2005.
Detrás de los avances, el estudio de la AAR señala que los ferrocarriles recibieron inversión para la seguridad, como la inspección automatizada de vías, detección de defectos en ruedas, monitoreo en tiempo real, sistemas de alerta sectorial o el Control Positivo de Trenes (PTC). Estas son herramientas que permiten identificar los problemas antes de que los trenes tengan accidentes.
Sin embargo, el análisis muestra que los incidentes en cruces a nivel no bajaron y permanecen en el mismo nivel que en 2024. Donde las vías ferroviarias intersectan calles o rutas, no se mostró la mejoría esperada. Es el único rubro sin progreso claro, y su solución exige coordinación entre el DOT, la FRA y los gobiernos locales y estatales.
Por esto, desde AAR piden aumentar el Programa de Eliminación de Cruces Ferroviarios (RCE) y las subvenciones de la Sección 130 para prevenir accidentes en estos puntos de riesgo mediante la separación de tráfico, la actualización de señalización en zonas de mayor afluencia vehicular y la financiación de proyectos similares.
Además, señalaron que esto es importante para las grandes ciudades, ya que más seguridad en los ferrocarriles de carga se traduce en menos congestión y desgaste para la infraestructura municipal en la zona urbana. A la vez, los ferrocarriles de carga generan mayor conectividad económica y reducen la circulación de camiones en las calles.
Cambios con ejemplos reales
En un apartado del estudio, la AAR citó un caso que tuvo lugar a finales de 2025, cuando se detectó una grieta oculta en la rueda de un vagón de carga que apenas llevaba cuatro días de servicio. Al parecer, la falla era imperceptible por los métodos tradicionales de control de ferrocarriles, pero gracias al sistema de inspección avanzado pudo ser detectada y alertada. Así, procedieron a retirar de circulación otros siete componentes defectuosos que presentaron la misma falla. Con este argumento, la organización reitera su pedido de financiación para los transportes de carga sobre vías.
