La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) dio un ultimátum a las empresas fabricantes de automóviles con función de conducción automática, tras registrar que los modelos causan múltiples obstáculos a los servicios de emergencia por su configuración predeterminada.
El problema de los vehículos independientes
Los avances tecnológicos, que también se abrieron paso en la industria automotriz, permitieron el lanzamiento de prototipos diseñados para garantizar la comodidad de los pilotos, a través de opciones como la conducción en piloto automático.
Esta alternativa ofrece a los usuarios de marcas como Ford, Chevrolet o Tesla activar patrones para que el vehículo conduzca solo, con garantía de seguridad. Actualmente, existen cinco niveles de autonomía, hasta llegar al manejo completamente automatizado que prescinde de la intervención humana bajo condiciones predeterminadas.
Sin embargo, lo que representa una facilidad para los conductores, generó dificultades en las carreteras y autopistas estadounidenses, donde la NHTSA registró interferencias provocadas por estos diseños, que afectaron el despliegue de servicios de emergencia y fuerzas del orden.
A través de un comunicado emitido hoy, la agencia menciona incidentes severos que incluyen el bloqueo del paso a ambulancias y bomberos, la incapacidad de reaccionar a señales de peligro como el parpadeo de faros o la presencia de fuego y el hecho de que, en algunas ocasiones, estos autos condujeron sin detenerse hacia escenas de emergencias.
En estas circunstancias, el organismo ordenó la imposición de sanciones a los propietarios de las máquinas, considerando que son responsables de las dificultades ocasionadas en la vía pública por no facilitar el trabajo de los servidores de rescate.
«Cada segundo cuenta cuando los agentes del orden, los bomberos o los paramédicos responden a una llamada (…) Por eso, los conductores que obstaculizan estas operaciones están sujetos a multas e incluso a penas de cárcel», explicó Jonathan Morrison, titular de la NHTSA.
A su vez, la entidad ratificó su respaldo a la incorporación de avances tecnológicos en el manejo de vehículos, aunque dejó en claro que continuará realizando reformas a la normativa vigente para reducir los imprevistos y «mejorar la seguridad en las carreteras de nuestra nación».
La NHTSA activa protocolo para reforzar la seguridad
Al margen de las medidas tomadas para multar la conducta de los propietarios, la agencia dio un paso más y se dirigió a las compañías desarrolladoras de estos coches para exigirles el tratamiento inmediato de la problemática.
«La NHTSA hace hoy un llamamiento a la acción a los desarrolladores y operadores de vehículos autónomos para que centren inmediatamente sus recursos en solucionar este problema», reza la carta firmada por Morrison.
Bajo esta premisa, se organizarán reuniones mano a mano entre los representantes gubernamentales y las autoridades ejecutivas, para acordar una estrategia concreta y a corto plazo con el fin de corregir las fallas actuales en los sistemas.
«Esperamos que prioricen la interacción con los servicios de emergencia y programaremos reuniones con los desarrolladores de sistemas de conducción autónoma antes de que finalice el mes», adelantó el administrador. En esta línea, subrayó que la NHTSA «seguirá ejerciendo su autoridad para sancionar a los desarrolladores que no aborden los problemas de seguridad importantes».
En paralelo, el organismo confirmó que también trabaja «en el desarrollo de las primeras normas mundiales de rendimiento para vehículos autónomos», bajo los estándares de la Ley de Seguridad Vehicular, y comenzó la redacción de una nueva guía federal de seguridad para establecer requisitos para los fabricantes.
Un estímulo: el programa de exenciones
En un gesto de impulso a la industria de los autos innovadores, la NHTSA también puso en marcha el programa de mejora de las exenciones para beneficiar el comercio de los vehículos independientes sin volantes con la flexibilización de los requisitos burocráticos.
