Estados Unidos ha instalado un centro de respuesta y distribución de ayuda en el aeropuerto de Maiquetía en Venezuela a fin de coordinar la atención. La operación contingente con militares en labores permite agilizar la respuesta en entrada y distribución de los recursos e insumos necesarios para atender a las víctimas de los dos terremotos sucedidos en el país caribeño durante la tarde del pasado 24 de junio.
Apoyo internacional y cooperativo con Estados Unidos
El equipo de contingencia forma parte de la misión estadounidense del Departamento de Estado y el Comando Sur, quienes trabajan con las autoridades de Venezuela y equipos internacionales que han apoyado durante la emergencia provocada por el desastre natural de los terremotos.
De acuerdo con el comunicado del Comando Sur y el escuadrón de contingencias, el despliegue en el aeropuerto venezolano de Maiquetía permite coordinar el tránsito de la carga humanitaria. El elemento de 110 aviadores continúa trabajando con el pueblo venezolano y el equipo de respuesta interinstitucional de EE. UU. para ampliar de forma segura la recepción de asistencia por vía aérea.
Entre las labores está la distribución de insumos básicos para las víctimas, labores de rescate que se mantienen activas y coordinar los movimientos de tráfico aéreo en apoyo a las autoridades venezolanas. Se está trabajando en conjunto con la torre de control y equipos locales para atender la emergencia, como un punto humanitario activo en Maiquetía.
La situación actual en Venezuela se mantiene en tensión tras 10 días de los terremotos
Actualmente, el país se encuentra bajo complicaciones causadas por los terremotos. El aeropuerto de Maiquetía, que es el punto de conexión internacional en Venezuela, sufrió serios daños estructurales que impiden el uso normal de sus instalaciones.
Por tal razón, el despliegue aéreo de Estados Unidos para el transporte de ayuda humanitaria es totalmente necesario. Tras 10 días desde que se generaron los movimientos telúricos, en Venezuela se vive un ambiente tenso con un balance oficial de 2954 personas fallecidas y más de 16 mil heridos, así como miles de familias damnificadas que perdieron sus hogares.
Esas cifras altas señalan que se requiere una atención a largo plazo para las víctimas de la catástrofe. Ante dichas circunstancias, Estados Unidos se ha mantenido dispuesto a colaborar con las labores de rescate, coordinación y distribución de ayudas, así como la entrega de US$300 millones para atender a las víctimas.
Por su parte, el aeropuerto Simón Bolívar en Maiquetía funciona para vuelos de emergencia y colaboración humanitaria con control de acceso aéreo restringido. Los vuelos internacionales no esenciales quedaron suspendidos hasta el 9 de julio, por lo que los vuelos comerciales están siendo desviados hacia ciudades como Valencia, Maracaibo y Barquisimeto.
La ayuda y coordinación a largo plazo serán vitales para la emergencia prolongada
Ante la emergencia desatada por los terremotos, son miles las familias que requerirán ayuda para el largo plazo. Por el momento, la operatividad en Venezuela es limitada, al menos en la zona central del país que fue afectada por los terremotos del 24 de junio.
Según expertos como la OIM, advierten alrededor de 7 millones de personas afectadas de forma integral a causa de los movimientos telúricos. El colapso estructural y emocional de las personas tendrá consecuencias en el largo plazo y la necesidad de ayudas constantes y no solo temporales.
Por el momento, la ayuda de fuerzas estadounidenses, autoridades locales y organismos internacionales le hace frente a la tragedia para continuar con las labores de atención prioritaria a las víctimas. La llegada y coordinación de insumos que lleva a cabo Estados Unidos es vital para restablecer los servicios en las zonas afectadas, así como darle tranquilidad a las familias víctimas del desastre.
