Tras el reciente encuentro en el Vaticano entre el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, y el Papa León XIV, se ha provocado una inmediata reacción del presidente Donald Trump. En donde advierte sobre un Irán con armas nucleares, sugiriendo además que el Papa desconoce la postura del país islámico, a pesar de sus reiterados llamados al desarme.
Reunión entre el alcalde Brandon Johnson y el Papa León XIV
El pasado 28 de mayo, el alcalde de Chicago, Brandon Johnson, fue recibido en audiencia por el papa León XIV en la Santa Sede. Donde, según las declaraciones del propio mandatario local, la conversación con el Sumo Pontífice, quien es originario de la ciudad de Chicago, se centró en temas críticos para la agenda de su urbe, tales como las políticas de inmigración en los Estados Unidos y la crisis y el conflicto con Irán.
Por su parte, esta reunión provocó una respuesta inmediata del mandatario de Estados Unidos, que, mediante su plataforma Truth Social, se pronunció en contra del político demócrata como en contra del líder de la Iglesia Católica, compartiendo capturas de pantalla de la reunión y publicando un mensaje ofensivo.
Cabe destacar que este cruce de declaraciones se suma a una serie de hostilidades políticas previas que Trump ha manifestado hacia las llamadas «ciudades santuario». Donde además, el presidente estadounidense ha expresado repetidas veces la negativa de la alcaldía de Chicago de colaborar con las agencias federales de inmigración, las cuales han intensificado las redadas desde el inicio de su administración en enero de 2025.
La postura del Vaticano
Frente a las reiteradas acusaciones de Trump, quien ha afirmado que el Pontífice ignora el verdadero peligro de las aspiraciones de Irán, la Santa Sede ha mantenido una línea doctrinal clara. Pues el Papa León XIV ha rechazado públicamente los señalamientos que sugieren una supuesta condescendencia hacia el desarrollo militar iraní, asegurando además que la Iglesia Católica lleva años pronunciándose en contra de todas las armas nucleares.
En ese sentido, la parte diplomática del Vaticano respaldó estas afirmaciones mediante su Secretaría de Estado, liderada por el cardenal Pietro Parolin. Quien ratificó que el trabajo de la Santa Sede siempre se ha enfocado, y seguirá enfocándose, en promover el desarme nuclear absoluto a nivel global. Para las autoridades eclesiásticas, los llamados públicos del Papa denunciando las consecuencias de las guerras no significan un apoyo implícito a los regímenes en conflicto, sino una defensa estricta del magisterio social de la Iglesia respecto a la preservación de la vida humana.
Por otra parte, el Papa León XIV ha dejado en claro que no modificará su agenda ni su discurso ante las presiones políticas de Washington, asegurando que el Vaticano es un ente mediador neutral en los conflictos globales, que prioriza las vías del diálogo y la diplomacia por encima de las sanciones y las demostraciones de fuerza militar promovidas por el bloque occidental.
Desacuerdos geopolíticos
Los acontecimientos con Irán han sido un eje constante de desacuerdos entre Donald Trump y el actual pontífice. Ya que en abril de 2026, el mandatario estadounidense calificó al Papa de «débil en materia de delincuencia» y «terrible en política exterior», manifestando abiertamente que no era devoto de sus posturas.
Además, el principal punto de quiebre se manifestó debido al desacuerdo de Trump con las constantes condenas emitidas desde Roma hacia las intervenciones o estrategias bélicas impulsadas por los Estados Unidos en la región del Golfo Pérsico.
En definitiva, los desacuerdos entre Donald Trump y el Papa León XIV son el reflejo de dos visiones fundamentalmente opuestas sobre el orden internacional. Puesto que mientras la Casa Blanca opta por el realismo político, el endurecimiento de fronteras y la disuasión mediante la fuerza para contener los riesgos nucleares que puede ocasionar Irán, el Vaticano defiende un enfoque multilateral basado en el desarme generalizado y la solución pacífica de las controversias.
