El viaje apostólico del papa León XIV por el continente africano llegó a su fin. Tras 10 días de recorridos y diferentes actividades por Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, el Santo Padre celebró una misa de despedida en el Estadio de Malabo, donde ratificó la palabra de Dios como un mensaje de salvación. Con esta esperanzadora homilía, el jefe de la Iglesia católica comienza los preparativos para su regreso al Vaticano.
Un extenso viaje apostólico
Como parte de su tercer viaje internacional, el Santo Padre desembarcó en África el pasado 13 de abril. El objetivo de esta visita papal era claro: fortalecer la fe y llevar un mensaje de esperanza ante un escenario complicado para esta población, que sufre por la hambruna, las enfermedades y la guerra. Con este objetivo en mente, León XIV se encontró con los fieles africanos, quienes le dieron una cordial bienvenida.
Fueron días extensos para el sumo pontífice, con distintas actividades en su agenda oficial, las cuales incluyeron reuniones con autoridades, celebraciones de liturgias y visita a hospitales o espacios de cuidado. Para la cuarta y última etapa de esta gira, Robert Prevost llegó a Guinea Ecuatorial, desde donde se despidió del continente africano con una misa en el Estadio de Malabo, que contó con la asistencia de más de 30 mil fieles.
Homilía de León XIV
Durante la homilía de esta multitudinaria misa, León XIV remarcó la importancia de la palabra de Dios para liberarnos de las ataduras. «El anuncio de la salvación se hace gesto, se hace servicio, se hace perdón; en una palabra, se hace Iglesia», dijo el Santo Padre en su reflexión sobre la lectura de la liturgia del día de los Hechos de los Apóstoles, texto que relata el encuentro de Felipe con un viajero que regresa de África.
El papa explica que, como el peregrino, todos poseemos inteligencia y curiosidad, pero muchas veces no somos «plenamente libres» debido a las cadenas que nos atan al dolor tras vivir tanta opresión y marginación. Aquí es donde entra la importancia de las Escrituras, que llegan para liberar el corazón y el espíritu de ese viajero africano. «Como él, también nosotros hemos sido hechos cristianos por el Bautismo, heredando la misma luz de la palabra de Dios», resaltó.
La importancia de la palabra de Dios
Durante su homilía, el sumo pontífice resaltó que, en medio de todo lo malo, Dios y su palabra se convierten en plenitud de vida y de sentido. «¡Cristo lo es todo para nosotros! Si estás oprimido por la injusticia, Él es la justicia; si tienes necesidad de ayuda, Él es la fuerza; si tienes miedo de la muerte, Él es la vida; si deseas el cielo, Él es el camino; si estás en las tinieblas, Él es la luz», destacó León XVI ante los más de 30 mil fieles presentes en el centro deportivo de Malabo.
León XIV reconoció que la compañía del Señor no hace desaparecer los problemas de forma mágica, pero ayuda a iluminarlos y nos da fuerza para enfrentarlos. «Así como toda cruz encuentra redención en Jesús, así en el Evangelio la historia de nuestra vida encuentra sentido», resaltó.
Hacia el final de su alocución, Robert Prevost insta a los fieles a eliminar la «tristeza individualista», que nos lleva a «la búsqueda enfermiza de placeres superficiales». Esto se logra con compromiso, especialmente al servicio de la justicia y de la solidaridad. Es por eso que anima a la Iglesia que peregrina en Guinea Ecuatorial a seguir con la misión de los primeros discípulos de Jesús, leyendo juntos el Evangelio, dando testimonios y celebrando la Eucaristía.
Con este esperanzador mensaje, León XIV pone punto final a esta visita por África y se dirige al Aeropuerto Internacional de Malabo, donde las autoridades locales le celebrarán una ceremonia de despedida. Asimismo, se termina el tercer viaje internacional de Robert Prevost tras convertirse en el nuevo jefe de la Iglesia católica.
