De forma reciente el congresista Zach Nunn ha dirigido un encuentro cumbre en el Salón de Laureados del Premio Mundial de la Alimentación en el que se agruparon productores y líderes de la comunidad agrícola, empresarial y militar para desarrollar sus ideas sobre el camino hacia el fortalecimiento de la economía de Iowa. El objetivo central de esta mesa redonda, organizada por la Coalición de Liderazgo Global de los Estados Unidos, consistió en avanzar en una Ley Agrícola (Farm Bill) que refleje fielmente las prioridades de los productores locales y asegure las cadenas de suministro nacionales.
El acuerdo comercial con Taiwán y la eliminación de aranceles
Uno de los aspectos más destacados de la estrategia comercial es el desarrollo del acuerdo entre EE. UU. y Taiwán. Esta relación comercial significa ya un intercambio aproximado de US$225 millones en productos agrícolas de Iowa, pero las autoridades saben que esto no es más que el principio de una relación mucho más profunda. Durante un reciente viaje oficial a la isla, el congresista Nunn prestó testimonio y recalcó la importancia de poder definir la importancia de una apertura en productos clave como el etanol o todos los derivados agrícolas que deberían ir en el marco de esta nueva figura normativa.
Una aplicación de este acuerdo permitiría que se eliminasen los aranceles en su fase de llegada y en todas las tasas que hoy se cifran de un modo muy importante en aquellos productos que son elementales para los norteamericanos, como lo son la carne de res, los lácteos o el maíz. La soberanía comercial se fortalece mediante estos tratados que eliminan barreras artificiales, facilitando que la calidad de la producción estadounidense se traduzca en una mayor participación de mercado en el continente asiático.
Seguridad nacional y expansión de mercados internacionales
El debate entre los líderes también entrelazó la prosperidad agrícola con la seguridad nacional y la estabilidad de los mercados exteriores. Para que los estados del interior mantengan un dinamismo económico y garantizar la supervivencia del sistema alimentario mundial hace falta contar con productores agrícolas fuertes y que consigan exportar sus excedentes.
Los participantes subrayaron que la gestión de la competitividad de los productores requiere de la participación de un amplio conjunto de sectores, desde el militar hasta el cívico, integrando la protección de las rutas de comercialización y el flujo de mercancías.
La apertura de nuevos mercados internacionales constituye el principal camino para que la industria del maíz y la carne mantenga su crecimiento ininterrumpido a lo largo de la década. Esta visión permite que los productores agrícolas de la nación se mantenga en las primeras líneas, aportando una cultura de excelencia que protege la economía regional de la variabilidad de la demanda.
Prioridades de la Ley Agrícola para los productores locales
El progreso de la Ley de Agricultura por parte de la Cámara de Representantes crea un precedente y un punto de inflexión en el marco de la protección de los intereses de los productores locales tanto del estado de Iowa como de la nación. De hecho, la ley está diseñada para proporcionar la estabilidad necesaria de modo que las explotaciones agrícolas familiares y las empresas agrícolas más grandes puedan realizar sus inversiones a largo plazo de forma más segura.
La coordinación entre los líderes locales y los representantes en Washington asegura que las disposiciones del proyecto de ley aborden problemas reales, como el acceso al crédito y la mejora de la infraestructura de transporte para las exportaciones. El objetivo final es que cada acre cultivado en el interior del país contribuya al fortalecimiento de la posición de los Estados Unidos como el proveedor de alimentos más confiable y eficiente del mundo.
