El presidente norteamericano puso la firma a la Resolución 140, que ordena la revocación de la Orden de Tierras Públicas emitida por la Oficina de Administración de Tierras en 2023, durante el gobierno de Joe Biden. Con este gesto, Donald Trump dio luz verde a las inversiones mineras en territorios críticos del país.
El gobierno republicano impulsa la minería
Este lunes, el primer mandatario dio un contundente paso a favor del progreso de la industria minera en Estados Unidos, con la liberación de 225 504 acres de tierras que quedarán disponibles para incursiones y se traducirán en ingresos millonarios que dinamizarán la economía nacional.
Bajo la gestión de Joe Biden, el gobierno blindó de la explotación las parcelas, que fueron retiradas del Sistema Forestal Nacional por un plazo estimado de 20 años. Sin embargo, a la luz de la Ley de Revisión del Congreso, la administración actual dejó sin efecto la medida que impedía la extracción de minerales y las prácticas geotérmicas.
Desde su llegada al poder, el republicano dejó claras sus ambiciones de devolver a la nación el control sobre el tablero geopolítico y vencer en la carrera tecnológica con China. Para tal fin, el descubrimiento de suministros críticos resulta fundamental para garantizar la soberanía energética nacional.
Por ello, el presidente se comprometió con la eliminación directa de las trabas burocráticas para un sector clave para el desarrollo económico y la estrategia tecnológica de cara al futuro, dejando a un lado las críticas que lo acusan de arremeter contra los paisajes y socavar el equilibrio ecológico.
Dadas las circunstancias, empresas como Twin Metals Minnesota tendrán margen para recuperar el dominio de las tierras en ese estado y recuperar sus contratos de arrendamiento para exploración y extracción.
Crece la preocupación ambiental en Minnesota
Previendo el interés del oficialismo en aprobar el proyecto, organizaciones dedicadas a la defensa del medio ambiente emitieron contundentes comunicados en los que anticiparon las perjudiciales consecuencias que la presencia de las corporaciones mineras ocasionará en los territorios de Minnesota.
Ubicadas en el «Cinturón de Hierro», las parcelas que se ven amenazadas también conforman la cuenca hidrográfica que alimenta el Área Silvestre de Canoas de las Boundary Waters, por lo que las incursiones en su perímetro afectarán de manera directa el ecosistema de la zona protegida.
«Para que quede claro, esto no autoriza una mina en Boundary Waters. Sin embargo, sí abre la puerta a la minería en la misma cuenca hidrográfica, a pocos kilómetros de su frontera», explicaron desde Save Boundary Waters.
«La contaminación derivada de esta mina desembocaría directamente en Wilderness, afectando a todos los paisajes aguas abajo, incluyendo el Parque Provincial Quetico y el Parque Nacional Voyageurs», agregaron.
Al respecto, desde Earth Justice advirtieron sobre el riesgo de que «una de las áreas silvestres más visitadas del país» sea expuesta a una «contaminación permanente derivada de una mina de cobre y níquel con mineral de sulfuro».
«Los congresistas que votaron a favor de permitir la minería en las inmediaciones de las Boundary Waters han traicionado a los millones de estadounidenses que valoran este paraje natural incomparable», denunció una de las abogadas de la entidad, Julie Goodwin.
Ambos organismos señalaron el peligroso antecedente que sienta la decisión de Trump para la anulación futura de normativas que fueron impuestas para proteger los territorios públicos.
Intereses extranjeros en juego
Los integrantes de Save Boundary Waters dieron un paso más allá y se refirieron a los intereses detrás de la maniobra legal. Según develaron, Twin Metals Minnesota es una compañía de origen chileno que además mantiene vínculos comerciales con China, por lo que acusaron al gobierno de priorizar intereses extranjeros por sobre el patrimonio nacional.
