Este viernes 12 de junio, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) publicó una propuesta de desregulación que busca reformar las exigencias que se les imponen a los estados cuando sus niveles de contaminación por ozono superan los límites establecidos. A pesar de reconocer la preocupación por el ozono a nivel del suelo ante posibles problemas de salud respiratoria de millones de personas, la EPA buscará simplificar las reglas anticontaminación a la vez que mantiene la Ley de Aire Limpio en Estados Unidos como uno de sus ejes.
Los límites de ozono
El ozono a nivel del suelo se forma por la combustión de los vehículos en las carreteras, los gases de las fábricas e industrias y otros contaminantes en contacto con la luz solar. Así, respirarlo podría dañar los pulmones y, en caso de tener enfermedades respiratorias preexistentes, agravar directamente condiciones como el asma, por ejemplo.
De esta forma, la Ley de Aire Limpio fija límites máximos permitidos de ozono en el aire para cada uno de los estados de Estados Unidos y la EPA continúa con su agenda a favor de ella. Por lo tanto, cada zona debe quedar clasificada como «zona de incumplimiento» en caso de no contar con planificación para reducir la contaminación y superar los umbrales establecidos.
La EPA busca simplificar las reglas de cuidado del aire
La EPA publicó una nueva propuesta para cambiar la forma de exigir a los estados que reduzcan la contaminación por ozono, ya que algunos estaban obligados a cumplir con reglas antiguas y las nuevas, al mismo tiempo. Según la agencia, esto daba lugar a que los estados rindieran dos exámenes distintos sobre el mismo tema. Actualmente, las categorías de contaminación son cinco y podrían verse modificadas.
La EPA clasifica según qué tan grave es el problema de contaminación del aire y los ordena de menor a mayor gravedad: marginal (contaminación leve con plazo de 3 años para mejorar), moderada (plazo de 6 años para mejorar), seria (plazo de 9 años para mejorar por contaminación importante), severa (contaminación alta con plazo de 15 años para mejorar) y extrema (contaminación crítica con un plazo de 20 años para mejorar las condiciones). A través de este sistema, los estados que no cumplen con el plazo suben automáticamente de nivel.
No obstante, el verdadero problema identificado por la EPA, y principal motivo detrás de las propuestas de desregulación de contaminación del aire, es que la normativa vigente desde enero de 2025 indica que cuando un estado subía de categoría, no abandonaba las obligaciones de la categoría anterior y solo las acumulaba. De esta manera, dos cronogramas podían regir a la vez para el mismo estado y al mismo tiempo. La EPA reconoció el error de interpretación legal y busca impulsar el cambio que aliviaría la carga regulatoria de los estados.
Por esto, la nueva propuesta marca como solución una sola simple regla que, cuando una zona sube de categoría, el estado cumple solo con las exigencias de la categoría actual. Esto no significa reducir los esfuerzos contra la contaminación por ozono, sino únicamente aplicar las exigencias de la categoría superior correspondiente, como lo indicaría la ley.
Afectados en Estados Unidos
Se informó que el impacto más inmediato se dará en estados que ya fueron reclasificados manualmente en los últimos años. Entre ellos, 11 estados fueron sancionados en 2023 por no haber presentado sus planes de zona moderada en tiempo y forma, junto a otros 15 estados reclasificados de moderado a serio entre 2024 y 2025. En caso de que la nueva regla sea aprobada, las sanciones previas quedarán sin efecto para los estados y seguirán el rumbo de desregulación que impone el gobierno federal.
