Según el gobierno del estado de Nueva York, la garantía del acceso a una vivienda digna y la estabilidad del hogar no tienen que estar determinadas en absoluto por el código postal donde viva una persona. Bajo esta perspectiva de justicia social, el gobierno estatal ha dado un paso muy importante para fortalecer y apoyar el mercado inmobiliario del norte del estado. La gobernadora Kathy Hochul anunció de manera oficial una asignación de US$72,3 millones para un plan de desarrollo para viviendas asequibles en la ciudad de Rochester.
Incremento de las oportunidades de vivienda y crecimiento sostenible de los pueblos
El fondo de US$72,3 millones forma parte de una estrategia global que la gobernadora de Nueva York persigue para reducir el déficit de vivienda en todos los núcleos urbanos más relevantes del estado. La llegada de estos nuevos fondos a Rochester es la continuidad directa de una gestión que persigue ampliar las oportunidades de acceso a la vivienda. Las autoridades intentan dar respuesta a la fuerte demanda de alquileres bajos y edificios de apartamentos que se adapten a los ingresos de la clase media y de las capas sociales más bajas.
De la mano de la actual administración, la HCR ha logrado un avance histórico en la región de los Finger Lakes, creando y preservando miles de viviendas asequibles en épocas recientes. Esta nueva inyección millonaria permite mantener el gran empuje económico ya existente en las ciudades circundantes. Al intentar garantizar que la industria de la construcción se mantenga activa, el presupuesto estatal se comporta como un motor generador de ocupación directa, mejorando la infraestructura urbana y elevando muy notoriamente el valor social de los barrios.
Modelos de desarrollo sustentable y diseño adaptado a la comunidad
Los nuevos desarrollos de estos conjuntos vecinales en Rochester cumplen los exigentes estándares de la arquitectura contemporánea y del desarrollo sustentable que el estado se encuentra desarrollando en todos sus proyectos de obras civiles. De acuerdo con los tipos de reglamentación de construcción existentes, los edificios tendrán un equipamiento completamente eléctrico, sistemas de paneles solares para la producción limpia de energía y técnicas de eficiencia energética.
Estas técnicas de construcción permiten reducir la huella de carbono de los edificios colectivos y suponen una reducción de los costes mensuales de los servicios públicos de luz y calefacción, lo que asegura un alivio inmediato del gasto.
La inclusión y la eliminación de barreras arquitectónicas son exigencias básicas y necesarias en los contratos de evaluación de las obras de construcción que lleva a cabo el estado de Nueva York. Las construcciones de los edificios vecinales son las más enriquecidas gracias a la eliminación de las barreras arquitectónicas tradicionales, añadiendo rampas de pendiente suave, barandas de seguridad y unidades de apartamentos completamente adaptadas para personas con discapacidades físicas o sensoriales.
El efecto de los incentivos fiscales en los planes quinquenales relativos a la vivienda
La viabilidad financiera de tal megaproyecto de US$72,3 millones se funda en una hábil armonización de recursos públicos, fondos privados de inversión y planes federales de asistencia fiscal. La combinación del Programa Federal de Créditos Fiscales para Viviendas de Bajos Ingresos y de sus equivalentes estatales permite obtener el capital necesario para la construcción sin tener que poner en aprietos las arcas del municipio.
Estos incentivos tributarios hacen que la participación de las empresas constructoras y los desarrolladores inmobiliarios del sector privado se haga atractiva, garantizando que los proyectos sigan los más altos estándares de excelencia operativa.
Esta millonaria inversión en Rochester se corresponde de forma directa con los objetivos del Plan de Vivienda del estado de Nueva York, una política pública integral que tiene un presupuesto de al menos tres años y que ya se ha traducido en la creación o en la salvaguarda de más de 81 000 hogares asequibles.
