Podrías reducir el gasto en supermercado a casi la mitad.
Ir por los productos que necesitas para subsistir durante el mes, darte algún que otro «capricho» y ahorrar dinero a veces parece una fórmula inalcanzable. Es el equilibrio que muchos buscan. Sin embargo, hallarlo también tiene un precio, pero no monetario, sino estratégico.
Y estás a punto de descubrirlo. La pregunta es: ¿estarás dispuesto a implementarlo?
Por qué necesitamos aprender a ahorrar en la compra del supermercado
Conforme los precios de los alimentos siguen aumentando en varios puntos del país, seguimos buscando trucos y estrategias eficaces para ahorrar dinero.
Hoy más que nunca es importante hacer compras inteligentes para administrar mejor nuestros recursos y asegurarnos de obtener los productos que necesitamos sin gastar dólares de más.
En los últimos años, la inflación se ha convertido prácticamente en nuestra sombra, marcando varios de los pasos que damos en el supermercado.
Ya no pensamos solo en qué necesitamos comprar, sino cómo y cuándo adquirirlo de la forma más rentable posible.
Para algunas personas, se ha convertido en algo vital renunciar a algunos productos para cuidar su bolsillo.
Una de las «herramientas» a la que todos hemos recurrido en algún momento es la lista de la compra.
Los supermercados están diseñados para que quieras comprar más y más. Por eso, tener por escrito solo lo que necesitas te ayuda a vencer la tentación ante el marketing agresivo y las ofertas aparentemente únicas.
Sin embargo, en tiempos de crisis la lista convencional de la compra no es suficiente. Hay algo todavía más efectivo.
Un sistema que hace que tu compra en el supermercado sea más inteligente
Hay quienes han decidido ir más allá en su deseo de ahorrar y miran de cerca el método de compra 6 a 1, que lleva la firma de Will Coleman, chef y autor de libros de cocina. El consejo de Coleman es que planifiquemos las comidas de la semana con intención y hagamos un inventario con lo que tenemos en la despensa.
Solo así, podremos ver realmente lo que nos falta y comprar solo lo indispensable, sin caer en estímulos o los colores llamativos de las góndolas.
«Hacer inventario te ayuda a evitar desperdicios, saltarte duplicados y comprar con más cuidado», aconseja en su libro De carrito a cocina: El libro de cocina 6 a 1 para el método de compra del supermercado.
Sus tips no solo son útiles, sino que se han convertido en virales, razón por la que es posible encontrar varios testimonios en redes sociales de personas que ya lo han probado.
Hack definitivo para ahorrar en cada compra del supermercado
El método 6 a 1 es tan fácil de implementar que puedes hacerlo a partir de hoy mismo.
Consiste en elegir 6 verduras, frescas o congeladas. Por ejemplo, cebollas, verduras de hoja verde y tubérculos.
Luego, escoger 5 frutas, que también puedes congelar, para utilizarlas a modo de tentempié y batido.
Después, es momento de elegir 4 proteínas en torno a las que vas a centrar la comida, como pollo, tofu, pescado, judías y yogur.
También recomienda incluir 3 almidones que deberían incorporar cereales y carbohidratos versátiles. Es el caso de la pasta, el arroz y las patatas.
También hay que escoger 2 salsas o untables para potenciar cualquier comida, como salsa barbacoa, pesto o chimichurri.
Por último, 1 capricho interesante para la familia, «para que la experiencia de compra sea agradable».
Se trata de un cálculo básico, de matemáticas elementales: 6, 5, 4, 3, 2, 1. El método también deja espacio para la flexibilidad, permitiendo que el usuario cambie lo que compra en cada visita al supermercado sin dar demasiadas vueltas.
Cuánto puedes ahorrar
Algunos de los usuarios que fueron al supermercado y aplicaron su método aseguraron que redujeron considerablemente sus facturas semanales: de US$85 a US$45, significando esto un ahorro de alrededor de US$40 por viaje. Otros experimentaron ahorros más modestos, de entre US$15 y US$20.
Ir al supermercado puede ser una práctica mucho más ahorrativa y divertida de lo que parece. Con estos sencillos pasos, el ahorro puede ser significativo, al igual que la sensación de que te cuidas y te «permites» un capricho. Otro problema que merece atención por nuestra parte, y que gana cada vez más visibilidad, es el desperdicio de los alimentos en supermercados.
