La administración de Donald Trump lleva adelante el plan de Renacimiento Nuclear Americano, bajo la premisa principal de alcanzar la independencia energética de EE. UU. Con los objetivos bien definidos, el Departamento de Energía celebró uno de los primeros éxitos concretos de esta iniciativa: la puesta en marcha del primer reactor nuclear de nueva generación en más de 40 años en el Laboratorio Nacional de Idaho.
Renacimiento Nuclear Americano
En mayo de 2025, el presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva para crear el Programa Piloto de Reactores, cuyo objetivo era el desarrollo de tres nuevos reactores nucleares avanzados antes del 4 de julio, fecha en la que se celebrará el 250.º aniversario de EE. UU. La idea central es que estos proyectos, en este lapso de tiempo, puedan alcanzar la criticidad, es decir, mantener una reacción en cadena autosustentable.
Recordemos que los reactores nucleares avanzados utilizan una tecnología innovadora, como nuevos tipos de refrigerantes, combustibles más eficientes y tamaños más pequeños. Además, pueden tener sistemas más flexibles que los tradicionales, lo que permitirá reforzar la seguridad y la estabilidad energética nacional. Es que, con los nuevos sistemas integrados, podrán aumentar o reducir la cantidad de producción, dependiendo de la demanda.
Esta tecnología proporcionará una mayor capacidad de producción y, al mismo tiempo, asegurará que la generación eléctrica se mantenga, sin importar los factores externos, como las variaciones climáticas o las tensiones geopolíticas. Asimismo, sería mucho más fácil alcanzar la independencia energética, uno de los objetivos más ansiados dentro de los planes de la administración de Donald Trump.
El primer gran éxito
El jueves pasado, el secretario del Departamento de Energía, Chris Wright, visitó el Laboratorio Nacional de Idaho para celebrar la puesta en funcionamiento del primer reactor nuclear de nueva generación. Se trató de un hito importante para el país, ya que hace 40 años no se registraba algo igual. Finalmente, las pruebas fueron un éxito, convirtiéndose en uno de los primeros proyectos exitosos del plan de Renacimiento Nuclear Americano del Gobierno.
Cabe resaltar que, antes de la visita de Wright a Idaho, dos reactores alcanzaron la criticidad: el Mark-0 y el Ward 250, de Valar Atomics. El primero de ellos fue desarrollado en el INL y completó una demostración de criticidad sin consumo de energía, es decir, fue el primer reactor en no utilizar agua ligera para mantener una reacción en cadena autosustentable. Sin dudas, un gran éxito del programa nacional energético.
Mientras tanto, el reactor construido en el Laboratorio de Energía de San Rafael, en Utah, fue el primero en demostrar su portabilidad. El mismo fue transportado entre bases de la Fuerza Aérea en California y Utah en un C-17, aunque para lograr el procedimiento, viajó sin combustible nuclear.
A través de su cuenta oficial de X, el Departamento de Energía celebró los primeros pasos concretos en su programa nuclear. Además, agradecieron la iniciativa del presidente, quien apostó nuevamente por este tipo de energía, la cual fue muy criticada durante la gestión anterior por su peligrosidad y sus niveles de contaminación. «Gracias al presidente por desatar el Renacimiento Nuclear Americano; todo esto fue posible justo a tiempo para el 250 aniversario de EE. UU», escribieron.
Cerca de nuevos logros
El director del INL, John Wagner, asegura que están en camino del objetivo principal del proyecto: alcanzar la criticidad con tres reactores avanzados. Por su parte, el secretario Wright destacó que estas pruebas sin potencia son parte fundamental del programa, aunque todavía quedan otras cuestiones de igual importancia, como la respuesta de los nuevos sistemas de refrigeración.
El próximo paso en las pruebas pondrá en estos sistemas, viendo su reacción a los altos niveles de producción de calor. Una vez concretada esta fase, recién se podrá comenzar a pensar en un posible uso comercial de estos reactores avanzados. De acuerdo con el funcionario, la primera electricidad proveniente de un pequeño reactor nuclear, tal vez, pueda verse antes de finales del próximo año.
