Las plantaciones forestales no son bosques

Los “bosques plantados” formarían el octavo país más grande del mundo en cuanto a superficie. Casi 300 millones de hectáreas de la riqueza arbórea del planeta son “bosques plantados” según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Max Neef: “La economía neoliberal mata más gente que todos los ejércitos del mundo juntos, y no hay ningún acusado, no hay ningún preso”

"Seguir forzando el crecimiento para consumir más y seguir produciendo una infinita cantidad de cosas innecesarias, generando una de las instituciones más poderosas del mundo como lo es la publicidad, cuya función es una y muy clara: hacerte comprar aquello que no necesitas, con plata que no tienes, para impresionar a quienes no conoces. Eso evidentemente no puede ser sustentable", dijo el economista y autor de la tesis del desarrollo a escala humana.

El nacimiento de un árbol, fotografiado durante 8 meses

La pieza muestra el proceso de nacimiento de un roble desde el momento en que la bellota es plantada hasta que se transforma en una plántula que despliega sus primeras hojas.
Según cuenta Neil Bromhall, autor de este vídeo, la bellota fue plantada en septiembre. Para poder apreciar el crecimiento de la raíz hubo que esperar hasta enero, mientras que los primeros brotes aparecieron en febrero. En marzo la planta alcanzó la superficie y comenzaron a formarse las hojas que, finalmente, se desplegaron completamente en abril.
El proceso, que en la naturaleza se extendió durante ocho meses ha sido condensado en apenas tres minutos mediante un «time lapse». Esta técnica permite crear la ilusión de movimiento a partir de la reproducción consecutiva de imágenes fijas.
En este caso, cada fotograma del vídeo corresponde a una fotografía tomada con una diferencia de dos horas con respecto a la anterior, lo que nos permite apreciar un hermoso proceso que, de otra manera, pasaría totalmente desapercibido a nuestros ojos.

“Permacultura a la africana” en la única ecoaldea de Camerún

El camerunés Joshua Konkankoh tenía la convicción de que la respuesta a la inseguridad alimentaria estaba en utilizar métodos de cultivo sostenibles y orgánicos, una tendencia reciente que vincula la actividad agrícola con prácticas y costumbres tradicionales. Así que decidió ponerse manos a la obra. Konkankoh dejó su empleo como funcionario público para convertirse en agricultor y concretar sus ideas.