La ciencia confirma que a nuestra sociedad le gusta que haya desigualdad

La forma de distribuir los recursos entre los diferentes individuos y grupos es uno de los dilemas básicos de nuestra vida social. Todas las sociedades productoras se organizan en distintas jerarquías sociales, donde algunos tienen más recursos, mejores oportunidades y condiciones de vida que otros. Algunas sociedades, como el sistema de castas de la India, son fuertemente jerárquicas.

Crecimiento sostenible

Con el  triunfo de la informática, más aún que con el poder ilimitado de la energía nuclear y de los artefactos destructivos al servicio de los intereses de las potencias por medio de la guerra; con la proximidad y la instantaneidad de la información de lo que sucede en cualquier región del planeta tierra; con la agresión de los medios que nos bombardean con imperativos publicitarios aún en la más íntima estancia de nuestros hogares; con la tiranía del tener sobre la evidencia connatural del ser… las mujeres y los hombres del planeta, los ancianos y los niños, los sanos y los enfermos, los pobres y aún los que se consideran ricos en bienes materiales, sobrevivimos desarraigados en un ambiente de angustia.

Un escándalo ético mayor. El 1% mas rico ya es dueño de casi la mitad del mundo

La noticia salió en pequeños párrafos en las páginas interiores de algunos medios y no salió en otros, pero sin duda es de las más importantes que hayan circulado recientemente. Oxfam International acaba de publicar un nuevo informe totalmente actualizado sobre lo que está sucediendo en uno de los problemas más críticos del siglo XXI, las desigualdades. Oxfam está integrada por 17 organizaciones de gran prestigio, tiene 70 años de antigüedad y opera en más de 90 países. Dedicada a la lucha contra la pobreza, es respetada mundialmente.

Salir del círculo de la pobreza

Las desigualdades socioeconómicas norte-sur siguen en aumento en nuestro planeta. En el año 2025, más de 5000 millones de personas, es decir, el 70% de la población mundial, vivirá en ciudades pobres. La mayoría de países de Asia, África y Latinoamérica se ven atrapados en un modelo insostenible sin salida a corto plazo. Las materias primas y la mano de obra, los principales recursos que estos países tenían que ofrecer, decrecen en demanda por parte del mercado internacional, que cada vez prefiere sintetizar materiales en favor de tecnologías que prescinden del trabajo personal.

Entrevista con el sociólogo Boaventura de Sousa Santos “El neoextractivismo está acabando con América Latina”

Hace algunos días, el investigador y director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra (Portugal), visitó el país para el lanzamiento de dos libros claves para entender la complejidad de la realidad social contemporánea en el mundo y nuestro continente, ‘Democracia al Borde del Caos’ (Siglo del Hombre) y ‘Democracia, derechos Humanos y Desarrollo’ (Dejusticia).

El Espectador habló con el sobre sus trabajos, la crisis Europea y de los problemas que enfrenta América Latina.

Naciones Unidas discute los nuevos ODS. Países ricos deben cumplir también nuevos objetivos

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) discute un nuevo conjunto de Objetivos de Desarrollo Sostenible, que reemplazarán a los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuyo plazo de cumplimiento vence a fines de 2015. Los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) propuestos, unos 17 o más que sustituirán a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), serán una parte integral de la agenda de desarrollo de la ONU posterior a 2015, que, entre otras cosas, busca erradicar de la faz de Tierra la extrema pobreza y el hambre para 2030.

Si a pesar de todo mejoramos ¿cómo sería el mundo con más justicia e igualdad?

La organización Social Watch acaba de publicar un índice de necesidades fundamentales satisfechas en los diferentes países del mundo que mejora entre 1990 y 2011, pero señalando que no capta el impacto total de la crisis económica y financiera que comenzó en 2008 porque los indicadores sociales se recopilan y publican de manera más lenta que las cifras de la economía.