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Mal manejo de especies por construcción de hidroeléctrica en Ivirizu

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Para construir la presa de 120 metros de altura en el río Ivirizu,
en el Parque Nacional Carrasco, se deben deforestar 250 hectáreas de las 622.600 que tiene el área protegida; la presa ocupará 100 hectáreas.

Desde el ingreso de maquinaria para la ejecución del megaproyecto hidroeléctrico, ubicado a 118 kilómetros de la ciudad de Cochabamba, se ha “reubicado” a 6 mil reptiles y anfibios, y más de 3 mil ejemplares de flora.

En todo el Parque Carrasco existen más de 800 especies de vertebrados, de ellas, 125 son mamíferos grandes. Entre las más representativas se encuentran el oso jucumari, el venado andino, el jaguar, el gato andino y el tapir.

Antes de cada desmonte una brigada de biólogos ingresa a la zona con silbatos para que los animales salgan del lugar. Después, se hace una evaluación para rescatar algunas especies. “Se hace un ahuyentamiento. Es difícil que nos encontremos con una fauna mayor. Esos animales, al sentir movimiento y actividad antrópica (de humanos), escapan” dicen los especialistas.

En algunos casos, los animales son ahuyentados con tiros de escopeta confesaron algunos trabajadores.


Los mamíferos más grandes pueden reubicarse en otros lugares de manera natural sin muchos inconvenientes.

Sólo se reubicó a 6 mil reptiles y anfibios que estaban en las 120 hectáreas intervenidas para la construcción de la hidroeléctrica porque los científicos involucrados argumentan que son los únicos que no pueden desplazarse con facilidad.

¿Pero qué pasa con la gran cantidad de ratones y otros mamíferos muy pequeños que no cuentan con posibilidad de escapar?

Los registros de aves alcanzan aproximadamente las 850 especies, casi el 30 por ciento de todas las registradas en el país. El parque es considerado como una de las áreas protegidas prioritarias para la conservación de aves en Bolivia, puesto que abarca áreas endémicas.

Las aves pueden volar y escapar de la intervención, pero dejan en el lugar sus pequeñas crías y huevos. Pese a que la empresa tiene un plan de rescate en caso de que se halle sitios de anidación, al momento ningún huevo se rescató de las 120 hectáreas deforestadas.

Los biólogos argumentan que la fauna generalmente es móvil. “Los animales van a ir a otros lugares. Normalmente funciona, pero puede causar una especie de competencia entre las especies, pero después de un tiempo se estabiliza”

Ecoportal.net



Con información de:

http://www.lostiempos.com

https://eju.tv/

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