Sanibel rompió su propio récord al encontrar 922 nidos de tortuga boba en una temporada histórica para la conservación en Florida, pero el ataque constante de los coyotes pone en riesgo este logro.
Los depredadores atacaron más de uno de cada cinco nidos colocados por las tortugas.
La cifra deja una pregunta importante.
¿De qué sirve alcanzar un récord de nidos si muchas de las crías no consiguen llegar al mar?
Un hito histórico empañado por el ataque constante de coyotes
El recuento histórico fue realizado por científicos y voluntarios del programa marino local, quienes monitorean a diario las costas.
Para proteger los sitios de puesta se colocaron rejillas metálicas especiales que permiten salir a las pequeñas tortugas y buscan impedir el acceso de los mamíferos terrestres.
Sin embargo, los coyotes consiguieron superar algunas de estas protecciones y los ataques aumentaron durante los meses de verano.
En Sanibel, el 22,6 % de los nidos sufrieron ataques. Eso supera ampliamente el límite del 10 % establecido en el plan federal de recuperación.
La situación en Captiva fue aún más grave, con una tasa de depredación por coyotes del 33,7 %.
En conjunto, el impacto en las dos islas muestra cifras preocupantes.
Un total de 293 nidos sufrieron depredación por coyotes, lo que representa el 24,9 % del total combinado.
Además, en la temporada 2023, alrededor del 43 % de los nidos de Sanibel y Captiva sufrieron depredación, y ese año se registró la menor cantidad de crías emergidas desde 2016.
Muchos huevos en la playa no aseguran más tortugas en el mar
Para los biólogos de la Fundación para la Conservación de Sanibel-Captiva, contar nidos en la arena es solo la mitad de la historia.
Que haya muchos huevos no garantiza que las pequeñas tortugas logren nacer y llegar con vida al mar.
Los coyotes son uno de los problemas, pero no el único.
Las luces de las casas y de la playa pueden desorientar a las crías. Además, el calor extremo en la arena y el agua que entra durante las tormentas pueden afectar los huevos antes de que rompan el cascarón.
Por eso, el seguimiento diario de los nidos permite saber cuántas crías consiguieron emerger finalmente.
Habrá que esperar hasta que termine la temporada y se contabilicen los últimos nidos para saber si este año fue un verdadero éxito.
Acciones comunitarias para proteger las playas en la recta final
El éxito a largo plazo de estos animales, que tardan décadas en llegar a la edad adulta y volver a anidar, también depende de reducir los peligros que encuentran en la playa.
Las autoridades ambientales piden a residentes y visitantes seguir algunas pautas sencillas.
Una de ellas es apagar las luces durante la noche.
Las linternas, los teléfonos y las luces de las casas frente al mar pueden confundir a las crías y a las madres.
También es importante aplanar los castillos y tapar los hoyos en la arena, además de recoger sillas, sombrillas y juguetes que puedan convertirse en obstáculos.
Pero el problema de los coyotes todavía necesita una solución.
Las protecciones utilizadas hasta ahora no han conseguido evitar todos los ataques, por lo que los investigadores continúan buscando formas de reducir la depredación.
Este número récord de nidos demuestra el resultado de muchos años de trabajo para proteger a las tortugas marinas en Florida, pero todavía falta conocer el dato más importante.
Ahora habrá que esperar para saber cuántas crías conseguirán emerger de esos nidos y llegar al mar.
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