Crisis alimentaria y biocombustibles, dejen de usar alimentos para sus coches

A pesar de la crisis alimentaria por aumento del hambre, de problemas de abastecimiento y de la subida de los precios de los alimentos, algunos países siguen utilizando cereales y aceites comestibles para producir biocombustibles. La ONU advierte de hambrunas y levantamientos por ese motivo en algunos lugares del mundo.

Según el Programa Mundial de Alimentos de la  Organización de las Naciones Unidas ONU, más de 800 millones de personas en todo el mundo padecen hambre aguda y desnutrición. Este número amenaza con aumentar considerablemente como consecuencia de la guerra en Ucrania.

A pesar de que la ONU advierte de los grandes problemas de abastecimiento y de la subida de precios de alimentos básicos como los cereales y los aceites de cocina, en algunos países se siguen utilizando millones de toneladas de alimentos para producir biocombustibles para coches y camiones.

Estados Unidos, países de la Unión Europea -especialmente Alemania, Francia y España-, junto con Brasil, Indonesia, China, Canadá, Malasia y Argentina utilizan alrededor de una décima parte de la cosecha mundial de cereales y un tercio de los cultivos de azúcar para la producción de etanol y una quinta parte de los aceites vegetales para biodiésel.

Producción anual de biocombustibles pese a la crisis alimentaria

Cada año, se producen unos 110.000 millones de litros de etanol y 52.000 millones de litros de biodiésel que debido a normativas legales se mezclan con gasolina y gasóleo que se venden en las gasolineras. 

El cultivo de plantas para producir energía  ocupa mucho terreno. Además, para este fin utilizan enormes cantidades de fertilizantes, pesticidas y agua.

Los biocombustibles no son en absoluto neutros desde el punto de vista climático y los monocultivos son una de las principales causas de la extinción de especies. En los trópicos, de donde provienen muchas de las materias primas, el cultivo de palma de aceite, soja y caña de azúcar para obtener biocombustibles impulsa la deforestación de los selvas tropicales.

En vez de servir de combustible en los depósitos de los vehículos, los cereales y oleaginosas deben utilizarse para alimentar a millones de personas y reducir los precios de los alimentos. El derecho a la alimentación y la soberanía alimentaria deben ser una realidad para todas las personas.

Por favor, pide a los gobiernos que pongan fin inmediato a sus irresponsables políticas de biocombustibles.

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Ecoportal.net

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